Los taxistas de Madrid viven este sábado su sexto día consecutivo de huelga, para reclamar a las administraciones la regulación de las licencias de los vehículos de alquiler con conductor (VTC), con plataformas digitales como Uber o Cabify.
El conflicto de taxistas y VTC es una cuestión polémica que ya causó huelgas y movilizaciones en toda España en 2018.
Cientos de taxistas amanecieron hoy de nuevo acampados frente al recinto ferial de Madrid (Ifema), ‘zona cero’ de la huelga que empezaron el pasado lunes, y donde se celebra la Feria Internacional de Turismo (FITUR) y la Semana de la Moda española.
Allí esperan que el Gobierno regional de Madrid retome la negociación con el sector tras las reuniones frustradas de ayer, ya que consideran “insuficiente” el preacuerdo para regular los VTC suscrito con el Ayuntamiento de la capital.
Ese preacuerdo planteaba los límites a la precontratación de VTC, principal escollo en las conversaciones previas, en términos de espacio, y no de tiempo, como hasta entonces.
Según el borrador, el usuario de un VTC debía encontrarse a una distancia mínima de 300 metros, lo que, a juicio de los taxistas, es “una anécdota o una burla”.
En Barcelona (noreste), los taxistas pusieron fin a la huelga el pasado miércoles tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno regional de Cataluña, que aceptó imponer un tiempo mínimo de precontratación de 15 minutos para los VTC, que se ampliará a una hora en el Área Metropolitana de la capital catalana.
Durante la jornada de hoy, los taxistas de Madrid organizarán una comida a base de paella de forma multitudinaria, abierta “a todo el mundo”, a la que muchos acudirán con sus familias.
No prevén, por tanto, provocar cortes de tráfico ni protestas de otra índole, como ha sido habitual en los días precedentes.
A lo largo del fin de semana se espera que vayan llegando a Madrid taxistas de diversos puntos de España, como Barcelona, Valencia, Bilbao, Sevilla, Málaga o Granada, para sumarse a las reivindicaciones de sus compañeros madrileños.
Además, hay ocho taxistas (a los que se unirá otro en las próximas horas) que están en huelga de hambre desde ayer, y todos ellos mantiene un buen estado de salud.
La denominada “guerra del taxi” comenzó el años pasado para plantar cara a la proliferación de licencias de VTC.
El conflicto quedó interrumpido cuando el Gobierno español aprobó una norma que concede facultades de regulación a las comunidades autónomas, y ahora pendiente de tramitarse como ley en el Parlamento nacional.













