Los líderes de la Unión Europea (UE) acordaron este jueves prolongar seis meses más las sanciones económicas impuestas a Rusia por su papel en la crisis separatista en el este de Ucrania y no haber aplicado los acuerdos de paz de Minsk.
“Ahora el Consejo puede proceder a prolongar las sanciones”, anunció el presidente del Consejo Europeo (CE), Charles Michel, en una rueda de prensa telemática al término de una cumbre por videoconferencia de los líderes de los Veintisiete.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión llegaron a ese acuerdo político después de que la canciller alemana, Angela Merkel, les informara sobre el estado de implementación de los acuerdos de Minsk en el este de Ucrania, controlado por separatistas prorrusos.
La UE condiciona el fin de las sanciones económicas a Rusia a la aplicación total de Minsk y consideran que aún hay faltas en su implementación, que incluye la retirada de armamento pesado o el respeto al alto el fuego.
Las actuales sanciones vencen el próximo 31 de julio, fecha hasta la que tiene de plazo el Consejo de la UE para formalizar el acuerdo político adoptado este viernes por los líderes y publicar las actas legales necesarias para la renovación de las medidas restrictivas.
Esas sanciones fueron introducidas por la Unión el 31 de julio de 2014, inicialmente por un período de un año, en respuesta a las acciones emprendidas por Rusia, que suponían la desestabilización de la situación en Ucrania, según la UE.
A continuación, se reforzaron en septiembre de ese mismo año y, desde entonces, se han ido prorrogando.
Las sanciones están centradas en los sectores de las finanzas, la energía y la defensa.
En concreto, las medidas restrictivas limitan el acceso a los mercados de capitales primario y secundario de la UE para determinados bancos y empresas rusas.
También imponen una prohibición de exportación e importación de armas y vetan la exportación de productos de doble uso, bien para empleo militar o para usuarios finales militares en Rusia.
Las sanciones, además, restringen el acceso de Moscú a determinadas tecnologías y servicios sensibles que pueden utilizarse para la exploración y la producción petrolíferas.












