[dropcap]E[/dropcap]l gobierno de Estados Unidos no está contento con República Dominicana. Supuestas barreras técnicas y sanitarias impuestas por este país a sus productos apuntan hacia un camino riesgoso en las relaciones comerciales de ambas naciones. La corrupción también ocupa la agenda de preocupaciones de los estadounidenses respecto al manejo de funcionarios locales.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, que preside Michael Froman, cuestiona la forma en que República Dominicana aplica supuestas barreras a las importaciones de barras de acero a través de la Norma de Calidad RTD 458, elaborada por el Instituto Dominicano de la Calidad (Indocal), de reciente creación. “Hay obstáculos técnicos al comercio”, dice el documento al que elDinero tuvo acceso.
Todo indica que Estados Unidos se queja de los requisitos de importación y las obligaciones de prueba de calidad que deben cumplirse, así como la obligatoriedad de que los importadores se registren en el Indocal y reciban una certificación de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) de que están al día en sus obligaciones.
Uno de los aspectos que cuestiona Estados Unidos es el requerimiento de una fianza de cumplimiento y las pruebas de calidad de un laboratorio especializado, el cual, señala, sólo está en Puerto Rico. No menciona si el que inauguró la Dirección de Aduanas (DGA) está apto para ese tipo de estudios.
“La regulación del Indocal requiere pruebas adicionales de las muestras después de haber dejado la fábrica”, apunta.
El Departamento de Comercio rechaza el exceso de requisitos porque a su entender retrasa entre 20 y 30 días el proceso de importación, se incrementan los costos y se genera una pérdida significativa en el negocio. Las autoridades de Estados Unidos señalan que estas barreras afectan la normalidad del acuerdo de libre comercio firmado con Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta).
Para Estados Unidos, República Dominicana aplica medidas no arancelarias a través de la manipulación de las licencias de importación con el fin de regular el comercio de productos sensibles. “A Estados Unidos le sigue suscitando preocupaciones este asunto con las autoridades dominicanas y está trabajando para eliminar esta práctica”, dice el Departamento de Comercio.
En el marco del Cafta-DR, los contingentes arancelarios para los productos agrícolas deberían estar disponibles todo el año. Sin embargo, destaca, República Dominicana aplica un mecanismo que no permite abrir el calendario el 1 de enero. Responsabiliza a las autoridades de frecuentes retrasos en el otorgamiento de los permisos de importación.
A pesar de la mala práctica, que considera ha sido histórica, el gobierno de Estados Unidos reconoce los esfuerzos de la actual administración por mejorar el proceso. Resaltó la instalación de sistemas informáticos para evitar que quienes tengan el permiso lo puedan negociar.
Desbalance
El dominio de Estados Unidos en la balanza comercial con República Dominicana está sobre demostrado.
Las exportaciones de bienes estadounidenses en 2014 fueron de US$8,000 millones, un 11.1% más que el año anterior, cuando terminaron en alrededor de US$7,110 millones. Este país ocupa el puesto 36 en importancia por el nivel de exportaciones para la nación norteamericana.
Según los datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, las importaciones desde República Dominicana en 2014 sumaron US$4,500 millones, un crecimiento de 6.1% al comparar el resultado con los US$4,225 millones del año anterior. El superávit estadounidense es de US$3,400 millones, un incremento de US$537 millones respecto a 2013. Los últimos datos de inversión en el país son de 2013, cuando fueron de US$1,300 millones, aproximadamente.
El DR-Cafta
El tratado de libre comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cata) entró en vigor para Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua en 2006, para República Dominicana en 2007, y para Costa Rica en 2009.
El acuerdo liberaliza el comercio de bienes y servicios e incluye disciplinas importantes relacionadas con la administración de aduanas y la facilitación del comercio, obstáculos técnicos al comercio, contratación pública, inversión, telecomunicaciones, comercio electrónico, derechos de propiedad intelectual, la transparencia y la mano de obra y medio ambiente.
En el marco del DR-Cafta, a partir de este año, el 83% de los productos agrícolas estadounidenses califican para entrar libre de impuestos a República Dominicana. El acuerdo es eliminar los aranceles sobre casi todos los productos agrícolas desde 2020. En 2025 no habrá impuestos de importación de piezas de pollos y desde 2028 para algunos productos lácteos y arroz.
En los contingentes arancelarios para las cantidades de 47 diferentes productos agrícolas, incluyendo el helado, cortes selectos de carne de res, queso cheddar y yogur también se irán desmontando los impuestos.












