• Sobre elDinero
  • Contacto
  • Anúnciese
Versión Impresa
Portada de Versión impresa #557
elDinero Mujer
Portada de Edición impresa #034
Foro Económico
Periódico elDinero
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Finanzas
    • Banca
    • Mercado de valores
    • Finanzas personales
  • Energía
  • Industria
    • Comercio
  • Agricultura
  • Turismo
  • Global
  • Opiniones
    • Editorial
    • Cartas al Director
    • Ojo pelao
    • Observaciones
  • elDinero Mujer
  • MÁS
    • Reportajes
    • Comercio
    • Actividades
    • Cine financiero
    • Entrevista
    • Desayuno Financiero
    • Laboral
    • Tecnología
    • ¿Quiénes compiten?
    • Encuestas
  • Ediciones impresas
Sin resultados
Ver todos los resultados
Periódico elDinero
  • Finanzas
    • Banca
    • Mercado de valores
    • Finanzas personales
  • Energía
  • Industria
    • Comercio
  • Agricultura
  • Turismo
  • Global
  • Opiniones
    • Editorial
    • Cartas al Director
    • Ojo pelao
    • Observaciones
  • elDinero Mujer
  • MÁS
    • Reportajes
    • Comercio
    • Actividades
    • Cine financiero
    • Entrevista
    • Desayuno Financiero
    • Laboral
    • Tecnología
    • ¿Quiénes compiten?
    • Encuestas
  • Ediciones impresas
Sin resultados
Ver todos los resultados
Periódico elDinero
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio
Opiniones
El análisis de Haivanjoe

El índice del miedo al covid-19

Haivanjoe NG CortiñasPorHaivanjoe NG Cortiñas
7 septiembre, 2020
en El análisis de Haivanjoe
Whatsapp
Facebook
Twitter
Telegram

No lo confundas, no se trata de un indicador, menos de un parámetro, es una señal conductual, por eso nos referimos a índice y específicamente al del miedo, tomándoselo prestado a la jerga bursátil que data del 1993 y que expresa la volatilidad del índice de S&P500, como confianza o miedo de los inversionistas en el mercado de los contratos futuros a 30 días y que dentro del rango de 0 a 100, cuando se acerca a cero es muestra de confianza y en la medida que se aleja o se aproxima a cien, es señal de pánico. Dicho en forma resumida, el índice del miedo puede medir lo que los mercados de capital y de productos esperan en el futuro cercano.

En los mercados de capital y de productos, los inversionistas al momento de mostrar una posición corta, aprecian la señal que exhibe la volatilidad y la toma como advertencia. Si es baja o con tendencia alcista sostenida, se interpreta como tranquilidad en los mercados; en cambio, si la caída es pronunciada o con tendencia bajista sostenida, es sinónimo de pánico o miedo.

Esta opinión hace un esfuerzo por trasladar el índice del miedo de los mercados bursátiles a un índice del miedo por covid-19, como una manera de apreciar la conducta ciudadana frente a lo que ha sido el comportamiento de la epidemia por coronavirus que azota al país desde marzo del 2020, tomando como indicador a la tasa de positividad y al parámetro establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que estableció un umbral en mayo del presente año.

Era domingo uno de marzo del 2020, cuando el ministro de Salud Pública anunciaba el primer caso de covid-19 en dominicana, dieciocho días después, el presidente de la República declaró el estado de emergencia nacional por coronavirus. Para entonces, el miedo se expandía y se apoderaba cada vez más de la población, siendo los únicos recursos preventivos que disponían el distanciamiento físico, el confinamiento y la higiene en forma simultánea y que por primera vez se asumía en el país como conducta colectiva.

El miedo como una premonición al riesgo basado en lo imaginario o real, pasaba para el caso de la pandemia por covid-19 ha tener fundamento real. Se sabía de su capacidad de contagio y letalidad, frente a la ausencia de una vacuna o un medicamento para curarlo, por las noticias que se transmitían con carácter instantáneo a la ocurrencia, sin importar que aconteciera en el lejano oriente donde se originó –Wuhan/Hubei, en China- o más cercano a dominicana, como en los Estados Unidos.

Mientras se mantuvo la emergencia nacional con el cierre de la economía –exceptuando las esenciales- y de las actividades educativas, recreativas, culturales, sociales y deportivas, el miedo al contagio por Covid-19, se constituyó en un aliado para disminuir la capacidad de propagación de la epidemia. Sin embargo, cuando las medidas comenzaron a relajarse, sin garantías de seguridad sanitaria, bajo la modalidad de la desescalada, la población fue perdiendo el miedo, al asumirse en forma progresiva una conducta social y laboral casi con la normalidad de antes.

La interacción social, la incorporación al trabajo, la movilidad vehicular pública –con la única condición de uso de mascarilla y en ocasiones, con dos metros de distancia- han propiciado que la población cada vez más “regrese a la normalidad” y con ella a la perdida del miedo, comportándose como si no existiera coronavirus o subestimando los riesgos que implica contagiarse.

El comportamiento de la población como en los tiempos de normalidad, ha sido una manifestación que podría encontrar su explicación en los hechos ciertos de que la mayoría de los ciudadanos residen en hacinamiento, en soluciones habitacionales inadecuadas, en clima caluroso y el prolongado tiempo en confinamiento, estas condiciones crean una especie de embudo social, donde para unos pocos encontraban formas de esparcimiento en su ancho espacio, mientras que la mayoría se encuentran con la realidad de espacios estrechos.

El embudo social al encontrar desparramarse con licencia para volver a la normalidad, se ha desbordado y la gente ha tendido más a valorar la “libertad”, que ha considerar el riesgo que implica contraer el covid-19, pese al aumento en la cantidad de contagiados y de fallecidos en todo el territorios nacional.

La principal fuente de información para medir el tamaño de una epidemia, como la del covid-19, es con el número de pruebas que se apliquen. En el país, la cantidad de pruebas que se han realizado ha ido en aumento, pero no fue sino hasta principios de septiembre, cuando han comenzado su aplicación cercana a las 7 mil diarias, como es lo recomendable por el tamaño de la población que tiene el país.

La tasa de positividad, al ser un indicador relativo, permite apreciar el comportamiento de la epidemia sin importar si las pruebas aplicadas son suficientes; en el caso dominicano, el nivel de positividad hasta la desescalada se movía en forma zigzagueante, en un rango de un 16.0 % a un 23.0 %, luego de la reapertura, el comportamiento ha sido más consistente dentro del rango de un 27.0 % a un 32.0 %, muestra de la incidencia de la conducta más libre de la población, al desmontarse el confinamiento social.

La OMS en mayo del 2020 estableció como parámetro para considerar si la pandemia por Covid-19 está controlada, el umbral de tasa de positividad de un 5.0 %, a partir del cual, en la medida que se aleje la referida tasa, la situación del contagio es cada vez más grave. Al juzgar por la tasa de positividad del caso dominicano, esta ha pasado de un 16.0 % hasta un 32.0 %, indicativo de que el país se encuentra lejos del umbral que indica control sanitario y más bien se puede tipificar como deterioro de la epidemia.

Llámese desescalada o reapertura progresiva de la economía, la población dominicana asumió la disposición gubernamental como señal de que la situación sanitaria estaba controlada, la que sumada a la necesidad de sobrevivencia y esparcimiento social por parte de la ciudadanía, perdió el miedo de la interacción social y laboral, sin que tuviera fundamentada en una baja en el indicador de la tasa de positividad por covid-19.

Cuando el 6 de marzo el mundo conoció que la cantidad de contagiados había superado los 100 mil, fue una noticia destacada por la prensa internacional. Esta semana que en la República Dominicana la epidemia por coronavirus alcanza igual cifra y el número de fallecidos se eleva sobre los 1,850, llegando las defunciones hasta más de 30 diarios, los ciudadanos se movilizan casi como si nada pasara, señal de que no hay miedo y si lo hay, es poco.

El índice del miedo, útil para la toma de decisiones por parte de los inversionistas en el mercado bursátil y que en la modalidad del Covid-19, también contribuyó a disminuir su capacidad propagadora, hoy al subestimarse, como si los riesgos han desaparecido del territorio nacional, el pánico por contagio es cosa del pasado, con el agravante de que su desaparición no está sustentada en una disminución sistemática de la tasa de positividad, cercana al umbral del 5.0 % establecido por la OMS.

Al parecer, para la población dominicana, el covid-19 es menos contagioso y letal que antes, a juzgar por la pérdida de miedo y de la señal que envían con su comportamiento, como presagiando un futuro cercano libre o con poco riesgos, pero no basado en al menos en el indicador de la tasa de positividad, que no muestra mejoría.

Archivado en: coronavirusCOVID-19Índice del miedopoblación dominicana
Haivanjoe NG Cortiñas

Haivanjoe NG Cortiñas

Economista, conferencista y autor de los libros: Hechos monetarios y fiscales, Casi todo sobre economía dominicana y Falsabilidad en la economía dominicana.

Otros lectores también leyeron...

Prueba coronavirus covid-19
Mercado global

La OCDE advierte que una nueva pandemia similar al covid-19 tiene un 50% de probabilidad en 25 años

15 septiembre, 2026
Las mujeres reportan mayores niveles de preocupación por la pobreza, falta de educación y calidad de servicios de salud.
Noticias

Costo de la vida, entre principales preocupaciones de la población dominicana

4 agosto, 2026
santo domingo eldinero covid 19
Finanzas

Impacto del covid en la economía dominicana fue más duro de lo que se creía

16 octubre, 2025
En lo que va de este año, hasta el 10 de agosto, el 57.4% de las muertes registradas corresponde a varones. | Fuente externa
Reportajes

¿Cuál es la causa más común de muertes de dominicanos?

14 agosto, 2025
En 2024, la población alcanzó los 216.2 millones de habitantes en la subregión, según la CEPAL.
Reportajes

Freno demográfico: ¿cómo crece la población dominicana?

8 mayo, 2025
Opiniones

Cinco años después: El costo invisible de la pandemia

8 marzo, 2025
Siguiente publicación
Christine Lagarde, BCE

El BCE supera el medio billón de euros en compras de emergencia por la pandemia

Las más leídas

  • República Dominicana duplica importación de pollo en cuatro años; producción local crece 52.6%

    compartidos
    Compartir
    Tuit
  • Muere el magnate haitiano Gilbert Bigio, dueño de una empresa de combustibles en República Dominicana

    compartidos
    Compartir
    Tuit
  • Gobierno tomará prestados RD$464,126 millones para cubrir presupuesto del 2027

    compartidos
    Compartir
    Tuit
  • Valdez Albizu se reúne con delegación de funcionarios del FMI

    compartidos
    Compartir
    Tuit
  • Morosidad de tarjetas de crédito se redujo en el último año, de acuerdo con la SB

    compartidos
    Compartir
    Tuit

Periodismo económico y financiero responsable

EDITORIAL CM
Edificio Corporativo MARTÍ
Rafael Augusto Sánchez, esquina Winston Churchill,
Ensanche Piantini, Santo Domingo, RD.

Newsletter

  • Sobre elDinero
  • Hacemos esto…
  • Contacto

© 2015 - 2026 Periódico elDinero - Todos los derechos reservados.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Finanzas
    • Banca
    • Mercado de Valores
    • Finanzas personales
  • Energía
  • Industria
  • Agricultura
  • Turismo
  • Mercado global
  • Opiniones
  • elDinero Mujer
  • Contacto
  • Versión impresa
  • Encuestas
  • Newsletter

© 2015 - 2026 Periódico elDinero - Todos los derechos reservados.

VERSIÓN IMPRESA

Hojee y descargue nuestra versión impresa y disfrute del contenido más relevante y mejor trabajado sobre economía y finanzas

Versión impresa #553