Nassim J. Alemany Isaac
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El precio de los combustibles es uno de los que más impacta la economía, ya que forma parte de la estructura de costos de casi todo el sistema productivo nacional, desde el precio del transporte público hasta el más exótico pasaje aéreo.
En lo que va de año, el precio de la gasolina regular en el país ha aumentado un 7.8% (RD$16.7 por galón) y el gasoil regular un 6.2% (RD$12.5 por galón). Pero, ¿por qué?
La determinación del precio semanal de los combustibles en el país está basada en una fórmula muy fácil de entender, pero muy difícil de calcular. En términos simples, el cálculo del precio se basa en el precio de paridad de importación de cada producto, los impuestos, los márgenes de comercialización, y las comisiones. Hasta ahí, la formula está fácil.
Ahora desglosemos el primer término, el precio de paridad de importación. Este precio está compuesto por el costo FOB (libre a bordo) de cada hidrocarburo según la publicación de la revista Platt’s, calculado como el promedio de los últimos cinco días previo al anuncio (de jueves a miércoles). A ésto se le suma el flete (costo de transporte), el seguro marítimo, los costos bancarios (por cambios de divisas, instrumentos de créditos, transferencias, etc.), más otros costos y, por último, los gastos de administración de la ley (otras comisiones).
La formula parece algo así: PPI = FOB + FT + SM + CB + OC + CMT + GAL donde cada término representa una parte del precio. Lo difícil radica en determinar cuánto representan cada uno de estos términos para llegar al precio real publicado semanalmente por el Ministerio de Industria y Comercio.
El principal componente del costo es el precio FOB del combustible que, en ausencia del valor real, se puede aproximar con el precio del barril de petróleo WTI que se transa en el mercado internacional. El precio del WTI ha aumentado un 3.4% en lo que va de año, y si a esto se le suma el incremento del tipo de cambio de 1.3% durante el mismo periodo, tenemos que sólo por estos dos factores se explica casi el 5% del aumento del precio de los combustibles.
Ahora bien, otro elemento que le suma mayor dificultad a la determinación del precio de los combustibles para los agentes económicos es la discrecionalidad que existe para traspasar, por completo o no, las variaciones semanales de precios si superan el 1% del valor oficial.
En esta última semana, el incremento, por ejemplo, del precio de la gasolina regular fue de 1.5%, pero no sabemos si hubiese sido de 3% y el gobierno está absorbiendo la diferencia, o si hubiese caído 1% y el gobierno está traspasando ahora los ajustes no realizados en periodos anteriores.
Semanalmente se crea mucho ruido por la ausencia de transparencia de la determinación del precio de los combustibles. De los más de 10 parámetros que se utilizan en la fórmula del cálculo, apenas conocemos varios de manera exacta. Con una tabla semanal que detalle cada uno de los componentes, se justificarían las variaciones y se evitarían las especulaciones innecesarias sobre los motivos de los cambios.
Si realmente se está minimizando el impacto de los combustibles sobre los precios para la estabilidad macroeconómica, ¿por qué no publicarlo y ganarse el crédito?













