La Unión Europea (UE) destinará una ayuda humanitaria de €17 millones para hacer frente a las necesidades de los más vulnerables en Haití y el Caribe, que se han visto también perjudicados por la pandemia de covid-19, informó la Comisión Europea este jueves.
En concreto, Haití recibirá €14 millones que se destinarán a salvar las vidas de las personas que sufren inseguridad alimentaria extrema; a proporcionar protección a los migrantes, y a las víctimas de la violencia de las bandas, además de a aumentar la resiliencia ante las catástrofes, indicó el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
Asimismo, a las otras islas del Caribe se les asignarán €3 millones para operaciones de preparación y adaptación ante las catástrofes en las comunidades en riesgo.
El comisario de Gestión de Crisis, Janez Lenarčič, declaró que la UE sigue prestando “una ayuda humanitaria vital” a las poblaciones más vulnerables.
Lenarcic señaló que en Haití y el resto del Caribe, “los riesgos naturales recurrentes aumentan aún más las vulnerabilidades”, al mismo tiempo que los ciudadanos se han visto más perjudicados por el coronavirus.
“En este difícil momento, la UE está intensificando la ayuda humanitaria que presta desde hace tiempo a los más necesitados”, aseguró el comisario.
Haití es el mayor beneficiario de la ayuda humanitaria de la UE en América Latina y el Caribe, con €448 millones aportados desde 1994, y desde ese mismo año las otras islas del Caribe han recibido €183 millones, cuya financiación incluye €50.8 millones para la reducción del riesgo de desastres y la resiliencia de las comunidades.
La Comisión detalló que 4.4 millones de personas, que suponen el 40 por ciento de la población haitiana, necesitarán ayuda humanitaria en 2021 debido a su vulnerabilidad por los peligros naturales, los problemas de gobernanza y los altos niveles de pobreza.
Aparte, la pandemia de coronavirus está aumentando la vulnerabilidad de la población haitiana, provocando un fuerte aumento del precio de los alimentos y los productos agrícolas, lo que erosiona aún más su poder adquisitivo ya mermado, y provoca así una mayor inseguridad, según explicó la Comisión.













