El 90% de los industriales brasileños está preocupado ante el riesgo de enfrentar un racionamiento eléctrico o un aumento de los costos de energía por la actual crisis hídrica que vive Brasil, la mayor en 91 años y que dejó en mínimo el nivel de agua de las hidroeléctricas.
El temor de los industriales fue medido en una encuesta divulgada este martes por la Confederación Nacional de la Industria, que escuchó entre junio y julio a 572 empresarios de grandes (227), medianas (220) y pequeñas (145) industrias en todo el país.
Mientras que un 83% de los industriales teme que la crisis provoque un aumento en los costos de la energía, un 63% teme la necesidad de un racionamiento eléctrico y un 61% que la crítica situación provoque interrupciones en el abastecimiento eléctrico.
El 98% considera que la situación provocará un aumento de los precios de la energía en Brasil y un 62% que obligará al Gobierno a imponer un racionamiento o restricciones en el abastecimiento.
Pese a que el Gobierno brasileño ha descartado por ahora la posibilidad de imponer un racionamiento para reducir el consumo de energía o la de un apagón, los analistas temen que la crítica situación de las hidroeléctricas, responsables por la mayor parte de la energía generada por el país, provoque una crisis económica.
La intensa sequía y la escasez de las lluvias en los últimos meses dejó las represas de gran parte de las hidroeléctricas de Brasil en niveles mínimos y obligó al país a activar plantas térmicas, más costosas y contaminantes, para compensar la reducción de la generación hidroeléctrica.
Brasil tiene una capacidad instalada para generar 186 gigavatios de energía, de la cual un 65% es hidráulica, la fuente más barata y menos contaminante, y un 17% térmica.
“Hay una preocupación clara con el riesgo del racionamiento o del aumento del costo de energía. Eso puede tener impacto en la retomada de la producción industrial en momentos en que el sector comienza a recuperarse tras la crisis generada por la pandemia del covid-19”, afirmó el especialista en energía de la CNI, Roberto Wagner Pereira, citado en un comunicado de la entidad.
El 34% de los industriales consultados dijo que elevará sus inversiones en acciones para aumentar su eficacia energética como una forma de hacer frente a la crisis eléctrica, mientras que un 26% sostuvo que invertirá en su propia generación de energía.
Un 22% dijo que pretende cambiar el horario de funcionamiento de sus empresas para reducir el consumo eléctrico en las horas pico.
Además del racionamiento eléctrico, un 34% teme que la crisis hídrica provoque un racionamiento de agua, un 30% teme que la situación eleve el costo del agua y un 23% teme una interrupción en el abastecimiento de agua.
Por tales temores, el 52% de los industriales cree que la crisis hídrica reducirá la competitividad de la industria brasileña.













