[dropcap]L[/dropcap]os retos que han traído consigo la globalización y el libre comercio son temas frecuentes dentro de la agenda de los principales líderes empresariales del país. Están conscientes de que se trata de un tren sin boleto de regreso, con implicaciones monumentales, no solo para sus empresas, sino para toda República Dominicana.
La magnitud de este desafío comercial exige la colaboración de todos los sectores, con la aplicación de una estrategia definida y clara que, sistemáticamente, lleve al país a ocupar mejores posiciones frente a sus principales competidores, aumente su flujo de divisas y se catapulte hacia el desarrollo con empleos productivos.
Las propuestas para superar el desafío son múltiples. Las visiones variadas. Pero los empresarios coinciden en que se trata de una tarea impostergable. Algunas de esas voces de alerta son Ligia Bonetti, presidenta del Grupo SID; Juan Bautista Vicini Lluberes, socio y miembro del Comité de Estrategia e Inversión de VICINI; Manuel Corripio Alonso de Distribuidora Corripio; Fernando Aníbal Capellán Peralta, presidente del Grupo M; y Lina María García Almánzar, presidenta de la Asociación de Industriales de la Región Norte (Airen) y vicepresidenta ejecutiva de Envases Antillanos.
Todos participaron en el panel “Rompiendo paradigmas hacia la innovación y la competitividad”, organizado el jueves por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) y celebrado en las instalaciones del hotel Hilton.
Vicini recomendó el cambio de visión entre los empresarios dominicanos, dejando de lado los roces producidos por la competencia interna y formando alianzas estratégicas que permitan la competitividad en los mercados internacionales como país, no de manera individual.
“Si vamos a competir con el mundo, tenemos que organizarnos y llevar a cabo acciones conjuntas para exportar. Tenemos que sacar el zancadillismo de nuestra mente. Si te falta para llenar un furgón, llama a uno de tus competidores nacionales”, aconsejó.
García Almánzar hizo hincapié en la importancia de que las empresas destinen mayores recursos a la innovación (investigación+desarrollo), así como apoyar incubadoras de negocios de la mano de instituciones educativas.
Uno de los principales aspectos resaltados por los panelistas fue la mejoría de los recursos humanos. Y es que existe una desvinculación entre las necesidades de los sectores productivos y la oferta de trabajo del mercado.
Para Capellán, las instituciones educativas deben formar mayor número de técnicos capacitados en los oficios específicos de las empresas que componen el tejido productivo nacional.
Bonetti resaltó como significativo la firma del Pacto Educativo, a través del cual se pretende mejorar el desempeño de los futuros profesionales.
Además destacó la importancia de destinar el 4% del producto interno bruto (PIB) a la educación preuniversitaria, aunque entiende que las inversiones no solo deben concentrarse en la construcción de más escuelas, sino en la mejoría de la calidad de la formación que allí se imparte.
Es decir, se requiere que los maestros estén más capacitados y que se apliquen métodos de depuración, aunque existan enfrentamientos con gremios como la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).
La empresaria afirmó que el país debe cambiar el método de formación, de uno que se limita a la simple memorización de contenidos, a otro que estimule el pensamiento creativo y crítico, capaz de resolver las cuestiones de la vida real y los retos que trae consigo el futuro en este mundo cambiante.
Capellán y Corripio
Fernando Capellán, presidente del Grupo M, consideró fundamental la aplicación de medidas para motivar la productividad del país. Entre ellas, hay que subsanar la dispersión entre el trabajo de los sectores público y privado, buscar la forma de tener libertad transporte de carga, cerrar la brecha entre la enseñanza superior y las necesidades empresariales, modificar el Código de Trabajo (el cual calificó como “mata empleo”), establecer el aprendizaje obligatorio del inglés en el bachillerato y reducir los costos de intermediación para el acceso divisas.
Manuel Corripio, vicepresidente de Distribuidora Corripio, explicó que aunque muchas empresas han recibido las consecuencias de la apertura comercial, hay múltiples casos de éxito que reflejan cómo sobrevivir ante la competencia internacional. “A pesar de la apertura, nuestra economía ha ido creciendo y lo ha hecho con estabilidad”, sostuvo.











