La drástica caída de la mano de obra en la región latinoamericana, producto de la contracción económica generada por el covid-19, dejó como reto la recuperación de los empleos formales y de mejores condiciones laborales.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), América Latina y el Caribe (ALC) es una de las regiones más afectadas por el deterioro de las condiciones laborales.
El Banco Mundial (BM) ha informado que las oportunidades tradicionales del sector formal están disminuyendo paulatinamente en la región y que la crisis disminuyó las oportunidades en lo que se consideran “buenos puestos de trabajo”.
En un informe, el BM puntualizó que las cicatrices de la crisis pueden durar hasta una década, debido al impacto negativo sobre los trabajadores con menos habilidades, lo que agrava las persistentes desigualdades de la región.
Una de sus recomendaciones es que se mejoren las políticas laborales y la protección social, proporcionando apoyo y preparando a los trabajadores para nuevos puestos mediante programas de entrenamiento y reinserción laboral.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) apunta que en los primeros meses de 2021 la tasa de participación laboral, de 14 países de la región que cuentan con información disponible, era 2.6 puntos porcentuales inferior a la del primer trimestre de 2020, siendo la recuperación más rápida en los trabajos de menor calidad.
República Dominicana
Una de las metas del Gobierno dominicano es la inserción de un millón de personas al mercado laboral formal, pero a la llegada de Luis Abinader al poder, el desempleo se encontraba en niveles críticos.
Según el Banco Central dominicano, el Gobierno “transita por el camino correcto hacia el restablecimiento de los niveles previos a la crisis sanitaria”, ya que al mes de julio el mercado laboral formal muestra notable mejoría.
A julio de 2021 se encuentran registrados 2,196,491 de empleos en el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), es decir, 219,737 empleos más que en igual fecha de 2020, para un crecimiento interanual de un 11%.
El 99.3% de los empleadores son privados y el 0.6% son del sector público. Sin embargo, en términos absolutos, la oferta de empleos en el Estado es alrededor del 30% del total. De los empleos registrados a julio de 2021 el 1.4% es ocupado por manos extranjeras, que suman 31,369 empleados.
Los empleos cuentan con salario promedio de RD$27,148.9 mensuales, el cual no supera la canasta básica nacional, que ronda los RD$38,625, y solo por encima de la canasta básica del quintil 1, misma que se ubica en RD$22,777.
El 85.5% de los empleadores cotizantes en la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) está en el sector servicios, siendo el comercio la actividad de mayor cantidad de empleadores privados.
En el ámbito laboral formal, los hombres figuran con mayor participación. Al mes de julio del año 2021 son el 54.4% de trabajadores, mientras que las mujeres conforman un 45.6%. En promedio, las mujeres cuentan con un salario de RD$27,323.2, ligeramente superior al de los hombres de RD$27,002.8.
La meta de un millón de nuevos empleos
El economista y exrepresentante de República Dominicana ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), Luis Manuel Piantini Munnigh, sostuvo que el objetivo del Gobierno, de crear un millón de nuevos empleos, debe medirse a partir de la recuperación total de los que había a febrero del 2020, es decir, antes de la pandemia.
“A julio pasado la economía había recuperado el 97.4% de los 561,142 empleos formales perdidos desde febrero del 2020. De estos, 243,252 empleos fueron recuperados desde agosto del 2020 al mes de julio del 2021. Para esta última fecha todavía faltaban por recuperar 54,032 empleos del total perdido a partir de febrero del 2020”, explicó.
Destacó que los nuevos empleos serían excluyendo la administración pública, donde la política gubernamental va dirigida a reducir los procedimientos burocráticos. En los siete meses del presente año, el empleo en el sector público se ha reducido en unos 18,500 puestos, por lo que debería ser el sector privado que genere ese millón de nuevos empleos.
Indicó que el sector de hoteles, bares y restaurantes representa el 7% del mercado laboral, con 149,288 empleos formales, por lo que al recuperar el espacio perdido en el producto interno bruto (PIB) por efecto de la pandemia podría crear 100,000 empleos adicionales en los próximos años de manera directa e indirecta.
Mientras que, la manufactura absorbe el 13% del mercado formal de empleo con 288,683. “Para que este sector pueda aumentar sus puestos de empleos en un 50% debería de haberse producido una verdadera revolución industrial que borre con los viejos patrones y abra la economía totalmente hacia el mercado externo aprovechando de la actual coyuntura para atraer empresas de Asía que suplan productos intermedios al mercado norteamericano”, agregó.
En el ámbito laboral formal
La mayor cantidad de empleos a nivel nacional se concentra en el Distrito Nacional con 1,102,893 (50.2%); Santo Domingo con 13.8% del total, que suman 304,928 empleos; Santiago de los Caballeros con el 12.4%, unos 273,876 empleos y La Altagracia 3.3%, para 72,678 empleados.
Entre enero y julio de este año se han insertado al mercado laboral formal 162,182 trabajadores, ya que en diciembre del 2020 la TSS registró 2,034,309 cotizantes. La tendencia hacia la recuperación de empleos en el país inició a partir del tercer trimestre de 2020.
Debido a los confinamientos establecidos por el Gobierno para tratar de frenar los contagios por Covid-19, el mes de abril de 2020 fue el mes que reportó mayor baja de empleados registrados en la TSS, con 1,605,660 empleados, cayendo un 23.5% en relación al 2019, cuando se ubicó en 2,099,672.
Julio de 2019 es el mes con la mayor cantidad de empleos formales registrados, con 2,107,849 trabajadores, 40,609 empleados más que en igual fecha de 2021. El sector privado recupera poco a poco los empleos que se perdieron durante el 2020 en la pandemia.













