Ser gobernador, presidente o gerente de un banco central, según sea el caso, representa una de las tareas de mayor responsabilidad en la función pública. De sus decisiones depende, en gran medida, la estabilidad macroeconómica de un país y, con ello, la capacidad de atraer inversión generadora de valor agregado. Mantener la certidumbre en la economía implica, de hecho, un alto riesgo que pocos están en capacidad de asumir, aunque muchos quieran estar en el cargo por la remuneración y privilegios que tiene la función.
¿Cómo determinar si un gobernador de un banco central recibe un salario acorde a las responsabilidades de sus funciones? ¿Cuáles deberían ser los parámetros a considerar para fijar su sueldo? ¿Depende del tamaño de la economía del país, de alguna legislación específica, del capricho de particulares o de la independencia presupuestaria y financiera que cobija a estas instituciones? ¿Cómo saber si el pago es justo o no? ¿Deberían regularse los salarios en los bancos centrales según sean las características económicas del país?
Alta responsabilidad
En todo caso, estar al frente de la política monetaria de un país, además de ser un privilegio y un honor, significa un altísimo grado de responsabilidad. Lo delicado de la función, de hecho, justifica que su sueldo nominal sea superior al del Presidente del país. Igual sucede con otras entidades del Estado, tales como las superintendencias de Bancos, Seguros, Pensiones y Valores, todas ellas con remuneraciones que superan las del jefe de Estado. Sucede en prácticamente todos los países de América Latina consultados para este trabajo periodístico.
En América Latina, República Dominicana, Chile, México y Costa Rica son los cuatro países que mejor remuneran la función de gobernador del banco central. En contraste, Brasil y Argentina, dos de las economías más grandes e influyentes del continente, están entre las que menores sueldos destinan a estos funcionarios encargados de su política monetaria.
Según el Banco Mundial, el PIB brasileño cerró 2019 en US$1.84 billones, mientras que el argentino terminó ese año en US$445,400 millones. México, de su lado, finalizó el año prepandemia en US$1,269 billones y Chile en US$282,300 millones. República Dominicana (US$88,940 millones) y Costa Rica (61,800 millones) suman US$150,740 millones. Para la conversión de los salarios analizados se utilizó una tasa de cambio de RD$56.8 por dólar.
El Banco Central de República Dominicana (BCRD), con un salario bruto mensual de US$26,643, es decir, US$346,359 anualmente, es la que lidera la tabla de remuneraciones en la región. El país que menos paga, en términos brutos, es Bolivia, cuyo PIB es de alrededor de US$40,900 millones, la mitad del dominicano. El presidente de su banco central recibe US$2,831, equivalentes a RD$160,809.8. En ninguno de los casos se incluyen los beneficios y estipendios adicionales.
La remuneración bruta del gobernador del BCRD es 9.4 veces el que recibe la misma posición en Bolivia. El que más se le acerca es el de Chile, que está en segunda posición, cuyo sueldo mensual es de US$22,801, con una equivalencia en pesos dominicanos de RD$1,295,085. Sin embargo, este país sudamericano tiene un PIB 3.1 veces superior al de República Dominicana.
El Banco Central de México ocupa la tercera posición por el salario que paga a su gobernador, el cual es de US$18,265, con una equivalencia de RD$1,037,452. Los tres países que mejor remuneran esta posición tienen en común otro elemento: el peso como moneda nacional.
Costa Rica, con un PIB de alrededor de US$61,800 millones, es el cuatro en la lista. Su banco central paga US$16,197.6 al gobernador, es decir, RD$920,024. Colombia, con un PIB de US$323,600 millones, paga al gerente del banco (gobernador) alrededor de US$12,916, lo que en pesos dominicanos es igual a RD$733,629. La economía colombiana es 3.6 veces la dominicana.
La investigación de elDinero no pudo determinar cuál es el salario de los gobernadores o presidentes de los bancos centrales en tres países de América Latina. Se trata de Venezuela, Cuba y Nicaragua, cuyos gobiernos tienen enfoques parecidos.
En el caso de Venezuela, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señala que desde 2013, cuando Nicolás Maduro llegó a la Presidencia del país, el PIB de Venezuela perderá alrededor de un 83.5%, al pasar de US$258,993 millones a poco más de US$42,530 millones al 2021.
Respecto a Nicaragua, el presidente de su banco central lo nombra el Presidente de la República, pero debe ser ratificado por el Congreso por un período de cinco años. El consejo directivo también está integrado por cuatro miembros del sector privado, nombrados por el Poder Ejecutivo y ratificados por la Asamblea Nacional. También forman parte el ministro de Hacienda y Crédito Público.

¿Cómo se fija en Chile?
Según consta en el portal del Banco Central de Chile, cumpliendo con su Ley Orgánica, las remuneraciones de sus autoridades son propuestas por una comisión integrada por expresidentes o exvicepresidentes de la entidad, designados para tal efecto por la Presidencia de la República. Para proponer las remuneraciones, la Ley dispone que se consideren las asignadas para los más altos cargos ejecutivos que se encuentren vigentes en las empresas bancarias del sector privado.
Con relación a Honduras, a principios de 2021 se hizo un reajuste salarial a los miembros del Banco Central, cuyo presidente, según El Heraldo, recibe US$11,287.3. El periódico indica que los aumentos en esta institución se producen todos los años, específicamente en enero.
En América Latina hay tres economías dolarizadas. Panamá fue la primera que lo hizo a principios del siglo pasado. No tiene banco central, pero el Banco Nacional de Panamá es la entidad bancaria oficial. Realiza algunas funciones propias de banco central, aunque no puede emitir billetes ya que la moneda de curso legal es el dólar estadounidense. Las otras economías dolarizadas son las de El Salvador y Ecuador, cuyos salarios son de UD$6,814 y US$4,463, respectivamente.
El caso de Cuba
El Banco Central de Cuba, que, igual que los demás de su clasificación tiene las mismas funciones, opera bajo un régimen en que la banca privada no existe. Todas las instituciones financieras, generalmente enfocadas en áreas de la economía, son propiedad del Estado. Hay una entidad, el Banco del Exterior, que está dedicado exclusivamente a ofrecer servicios a las embajadas, empresas extranjeras y empresarios específicos, aunque en sus objetivos señala que también ofrece los servicios al público en general.
Medios de prensa destacan que, en medio de una severa crisis económica, marcada por la escasez de divisas, el Gobierno cubano publicó la Resolución 157/2021 del Banco Central, en la que regula los cobros y pagos de las entidades estatales o del sector privado autorizadas a vender directamente en dólares estadounidenses, así como las titulares de cuentas bancarias en dicha moneda.
De acuerdo con el Banco Central de Cuba, su misión, además, es la de gestionar los recursos humanos del Banco y su capacitación, propiciando el desarrollo profesional; controlar la política laboral y salarial, y garantizar una correcta aplicación de las políticas de seguridad y salud y organización del trabajo. La entidad cuenta con una plantilla de 615 colaboradores, según su portal.












