Un grupo de pasajeros con destino a Madrid, partiendo desde Santo Domingo, vivió una verdadera pesadilla con la línea aérea española Iberia.
Claramente se vio una multitud registrándose en el mostrador que sobrepasaba la capacidad del avión. Faltando menos de una hora para abordar quedaba más gente afuera que adentro, mientras los empleados callaban. Los pasajeros, algunos con boletos comprados desde hacía meses, comenzaron a reclamar.
La incertidumbre arropó a la muchedumbre y comenzó el desorden. Y lo peor: nadie de Iberia salía a dar una explicación válida.
La excusa tardía de Iberia fue que había cuatro baños fuera de servicio, por lo que no podían llenar el avión. No hubo forma de creerlo. Aquí hay varios puntos que ver y el principal es que no hay competencia en esta ruta, ya que Air Europa, la otra que vuela Santo Domingo-Madrid, también es de la misma empresa.











