Argentina colocó este miércoles en el mercado doméstico letras y bonos del Tesoro en moneda argentina por un valor efectivo total de 371,987 millones de pesos (unos US$3,106 millones), informaron fuentes oficiales.
Según precisó el Ministerio de Economía argentino en un comunicado, en la operación de este miércoles se colocaron letras de Liquidez del Tesoro con vencimiento el próximo 23 de mayo y una tasa nominal anual del 37.50% por 13,868 millones de pesos (unos US$115.8 millones).
Asimismo, se colocaron letras del Tesoro con vencimiento en julio próximo y una tasa nominal anual del 47.56% por 44,284 millones de pesos (US$370 millones) y otras con vencimiento a mediados de agosto y un rendimiento del 48.22% anual por 8,476 millones de pesos (US$70.7 millones).
También se licitaron letras del Tesoro con vencimiento a finales de agosto y una tasa del 48.80%, por 28,795 millones de pesos (US$240.4 millones), y otras con vencimiento en septiembre y una tasa del 50.75%, por 53,627 millones de pesos (US$447.8 millones).
Por otra parte, se colocaron 64,293 millones de pesos (US$537 millones) en bonos del Tesoro con vencimiento en abril de 2024 y un rendimiento ligado a la cotización del dólar estadounidense, y 15,306 millones de pesos (US$127.8 millones) en bonos con rendimiento atado a la inflación y vencimiento en noviembre de 2026.
Además, se adjudicaron 143,337 millones de pesos (US$1,197 millones) de una cesta integrada por dos series de bonos del Tesoro ajustadas por inflación (Boncer), con vencimiento en mayo de 2023 y en julio de 2024.
La de este miércoles fue la última de las dos licitaciones programadas por el Ministerio de Economía para abril, en continuidad con la estrategia de recurrir al mercado doméstico puesta en marcha en 2020 y ratificada en el programa de facilidades extendidas sellado con el Fondo Monetario Internacional en marzo pasado.
El objetivo de estas licitaciones es obtener financiación para hacer frente a los sucesivos vencimientos de deuda del Tesoro y, además, captar la liquidez de pesos argentinos y descomprimir así la demanda de compra de dólares por parte de los inversores con fines de cobertura.













