La pandemia del covid-19 impulsó el trabajo híbrido y cambió la mentalidad de los colaboradores, quienes, actualmente, buscan empresas que brinden mejores beneficios para ellos y sus familias.
Así ha quedado demostrado con la “Gran renuncia” en Estados Unidos, donde cientos de personas han dejado sus empleos para buscar oportunidades que estén acorde a sus necesidades y a su estilo de vida soñado.
Por tal razón, Karla Rodríguez Chiquillo, gerente senior de Riesgo para EY, resalta la importancia de que las empresas entiendan que la correcta gestión del talento debe verse como una prioridad, ya que su ausencia puede convertirse en un riesgo.
Ante la necesidad de muchos colaboradores de trabajar de forma remota, la experta recomienda a las entidades a prepararse para implementar un sistema híbrido de trabajo. “Ahora, estamos a un chat para resolver cualquier problema”.
Sobre la gestión del talento, Rodríguez indica que, en la actualidad, se hace más difícil encontrar rápidamente perfiles que estén acordes a los requerimientos que tienen los negocios. “Todo el proceso de búsqueda, selección e inducción es un reto, sobre todo, si no se tienen las herramientas para que las personas se adapten rápido a los procesos”.
Gestión de riesgos
De acuerdo con la consultora de EY, las empresas deben tener manuales con las instrucciones para gestionar los diversos riesgos a los que se pueden enfrentar. De esta forma, los colaboradores sabrán cómo responder rápidamente. “Así sabrán a cuáles darle prioridad”.
Explica que los riesgos pasan a formar parte de la cultura organizacional, lo que permitirá que todos los colaboradores, desde la posición más alta hasta la más baja, conozca cómo deben actuar y las consecuencias de saltarse los pasos.
“En la medida en que ellos tienen conciencia de que sus actividades diarias tienen un patrón para la gestión de riesgos es mucho más fácil que las identifiquemos”, afirma.
Emprendedores
Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) tienen múltiples riesgos. Por tal razón, Rodríguez exhorta a realizar una evaluación sobre “qué puede salir mal” en los procesos que tengan dentro del negocio.
Los emprendedores deben definir de forma estratégica cuáles son los pasos que se deben dar al momento de enfrentarse a un problema, especialmente, cuando son equipos pequeños y uno de sus colaboradores puede faltar.
“Desde muy pequeños es mucho más fácil identificar los riesgos”, asegura, al indicar que se deben clasificar y luego determinar las acciones que se harán para solucionar cualquier eventualidad que se presente.
Exhorta apoyarse en la tecnología, específicamente, en las que les puedan brindar predicciones que le permitan tomar mejores decisiones.
Recomendaciones
– Realizar una lluvia de ideas sobre los riesgos que pueden enfrentar en los diversos procesos que tiene la empresa
– Clasificarlos por grado de riesgo
– Definir posibles estrategias para evitarlos







