[dropcap]E[/dropcap]l Banco Central ha desarrollado una estrategia, elogiada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), de reducir sus gastos internos y a la vez aumentar sus reservas internacionales, lo que, combinado con emisiones de deuda programadas y a tasas de interés con tendencia a la baja, le han permitido superar la falta de recursos que provocó la reducción de las partidas de su recapitalización por parte del Gobierno central.
Desde el año 2013 el Gobierno, mediante una operación legal, decidió extender el plazo de recapitalización del Banco Central y a la vez bajar las transferencias programadas que sirven para que la entidad monetaria reduzca su déficit cuasifiscal.
Con esa decisión, el Gobierno logró mantener controlado su déficit fiscal en un promedio anual de 2.5% del producto interno bruto (PIB), mientras que el Banco Central, a través de medidas de política monetaria, ha mantenido su déficit cuasifiscal en no más de 1.4% del PIB, dentro de los parámetros establecidos.
¿El resultado? Los inversionistas internacionales, que observan constantemente el déficit consolidado del Estado para decidir si invierten o no en deuda pública local, ven en República Dominicana una disciplina fiscal adecuada y confiable.
Extensión del plazo
elDinero publicó un reportaje en el que hace referencia a la forma en que la reducción de las transferencias de recapitalización al Banco Central le permitieron al Gobierno reducir su déficit fiscal, toda vez que desde 2013 al 2015 esa medida implicó una reducción de transferencias por RD$42,500 millones.
En una conversación con ejecutivos de elDinero, los economistas y altos funcionarios del Banco Central Joel Tejeda Comprés, subgerente de Políticas Monetaria, Cambiaria y Financiera; Rossanna Ruiz Concepción, asesora de la Gobernación, y Angie Fondeur, asesora económica también de la Gobernación, explicaron que esa medida no significa recursos dejados de entregar por el Gobierno, sino el resultado de una decisión legal para prorrogar del período de recapitalización que era originalmente de 10 años y ahora se extenderá unos años más.
“La reducción de la transferencia no es una deuda pendiente del Gobierno, porque la reducción del porcentaje a asignar se realizó con una medida legal, a través de la Ley de Presupuesto”, explicó Fondeur.
En cuanto a las sugerencias recientes que le hizo el FMI al país sobre la forma en que tanto el Ministerio de Hacienda como el Banco Central emiten deuda interna con bonos y certificados, Tejeda aclara que el FMI no sugiere unificar las emisiones, pero sí que se hagan de forma coordinada, algo en lo que están trabajando. Agregó que las emisiones de deuda de una institución y otra siempre van a ser separadas.
“Hacienda emite títulos para financiar el presupuesto nacional y el Banco Central emite títulos para control monetario”, explicó Tejeda. “Son naturalezas diferentes, periodicidades diferentes y objetivos diferentes”, agregó.
Asimismo, el funcionario aclara que el énfasis del Banco Central no es el plazo y la tasa, sino la cantidad de dinero a sacar de circulación. La tasa la impone el mercado. En tanto que Hacienda busca captar recursos a la menor tasa posible.
En ese aspecto, el de las tasas de interés, la asesora Rossanna Ruiz reconoce que es preciso, en el futuro, eliminar lo que pudiera considerarse una distorsión, debido a que las emisiones de bonos de Hacienda están exentas de toda clase de impuestos y sirven como deducible al momento de tributar al Estado, mientras que las del Banco Central tienen los impuestos vigentes y eso, según estudios de la institución, hace una diferencia de 3.3 puntos porcentuales. Aún así, las últimas emisiones del Banco Central no le llevan ese porcentaje a las de Hacienda.
“Lo ideal es que las emisiones de deuda por parte de Hacienda y las del Banco Central sean ambas exentas o ambas gravadas, no como ahora que tienen un tratamiento tributario diferenciado”, expresó la asesora.
Certificados y tasas
El nivel que han alcanzado los certificados del Banco Central, que a enero de este año es de RD$394,338.1 millones, no está limitado en un tope o monto específico, sino que puede variar de acuerdo a las necesidades que tenga la institución de controlar o expandir el circulante de acuerdo con el comportamiento de la economía.
La emisión de deuda con certificados es, en sí misma, un instrumento de política monetaria, no tiene tope, depende de la necesidad de desmonetizar.
Así lo deja por sentado Angie Fonder. Pero esos valores emitidos por el Banco Central se computan como deuda acumulada, no como déficit, pues la realidad es que el déficit cuasifiscal es el monto que el Banco Central paga como intereses por ese balance de deuda.
El año pasado ese déficit cuasifiscal implicó un monto cercano a los RD$57,000 millones, con una tasa promedio global de 14.6%. La asesora Fondeur aclara que esa tasa no es elevada si se toman en cuenta rendimientos mucho más altos que se pagaban en el pasado.
“Esa es una tasa del portafolio completo del Banco Central, que tiene instrumentos colocados hace cinco y seis años con tasas más elevadas”, expresó. “En la actualidad los valores en circulación del Banco Central se están colocando a 11.5% a siete años y hasta un 10.49% a cinco años, lo cual constituye otro logro a resaltar en materia de política monetaria”, agregó.
Credibilidad del Banco Central
Joel Tejeda, subgerente de Políticas Monetaria, Cambiaria y Financiera del Banco Central, afirma que el mercado tiene una alta valoración de las emisiones de títulos de la institución, porque desde el año 1980, cuando inició las colocaciones, hasta la fecha, nunca se ha atrasado en el saldo de los intereses y pago a vencimiento.
“Entonces, el mercado eso lo valora y lo atesora, por lo que cuando salimos con una emisión, de una vez los bancos la compran y tienen una demanda inmediata por parte del público”, agrega Tejeda.
La estrategia actual es colocar a los más largos plazos posible, lo cual le da más tranquilidad al Banco Central, pero para eso tiene que mantener invariable el activo de la confianza y credibilidad que inspira la institución, tanto por sus funciones en sí misma, como por la conducta correcta de cada uno de sus funcionarios en sus obligaciones.
Explicó que por eso el Banco Central se cuida de que no hayan confusiones ni interpretaciones inadecuadas sobre las actuaciones de la institución en su objetivo de mantener controlada la inflación y garantizar la estabilidad macroeconómica, especialmente en períodos electorales.
Tejeda destacó la aprobación que hizo el Directorio del FMI a la evaluación de la economía dominicana, sin la necesidad de abrir una sesión, ya que los indicadores macroeconómicos están dentro de las metas establecidas y la evaluación fue muy optimista y positiva.











