Las criptomonedas están ganando cada vez más terreno entre los usuarios a los que les interesa un tipo de cambio que ofrezca mayor rendimiento a sus inversiones y, a la vez, se encuentre liberado de las supervisiones por las que tradicionalmente se ha regulado el dinero.
¿Representan las criptomonedas una competencia para los bancos? José María Roldán, expresidente de la Asociación Española de Banca, está consciente de que los banqueros deben estar preparados para acompañar a sus clientes en herramientas innovadoras que quieran probar.
Reconoce que las criptodivisas llegaron para quedarse. Sin embargo, su alta volatilidad las saca fuera de competencia con la estabilidad que, por tanto tiempo, han creado las entidades de intermediación financiera de cada país.
“Yo creo que a veces el dinero digital es una solución en busca de un problema, porque existe desde hace muchísimos años. Los bancos los hemos estado proporcionando a nuestros clientes en forma de tarjetas de crédito, que ya están integradas en los teléfonos inteligentes”, manifestó durante su disertación para la vigésimo segunda edición del Congreso Internacional de Tecnología e Innovación (CLAB).
Al momento de pensar en los retos que se enfrenta la industria bancaria de cara al futuro, considera que aún falta mucho para que las criptomonedas representen una competencia real para los bancos.
“Aquí el problema es, ¿acompañamos a nuestros clientes en este mundo un poco salvaje, o nos quedamos al margen? Después de lo de las últimas semanas (con la caída de la plataforma de intercambio de criptomonedas FTX), yo recomendaría que nos quedáramos un poco al margen en lo que ese mercado se arregla y, luego que lo esté, pues orientamos a nuestros clientes”, acotó el banquero.
Durante su ponencia “La revolución digital y banca: lo viejo, lo nuevo y lo más feo”, María Roldán explicó que los gobiernos aspiran a regular el mercado de las criptodivisas, lo que considera como “un error”, ya que la falta de regulación forma parte de la naturaleza de este tipo de monedas digitales.
Alternativas
Además de las criptomonedas, hay otras dos formas en las cuales está evolucionando el dinero digital: los stable coins y las monedas de los bancos centrales (CBDC, por sus siglas en inglés).
En el caso de las monedas digitales estables, cuyo valor está basado en dólares y activos pudiera constituirse, en el futuro, “en un competidor brutal” de los depósitos bancarios en los países emergentes. Además, Estados Unidos está mostrando su respaldo a este tipo de cambio, “antes que el propio dólar digital”.
Por su parte, las monedas digitales emitidas directamente por cada banco central, constituyen una respuesta natural y esperada de los institutos emisores de cada país al devenir del dinero digital.
María Roldán considera que su sistemas, sin embargo “son muy complejos directamente” y afecta a los bancos de dos maneras: pueden representar la nueva interfaz de cara a los usuarios, plantando un riesgo reputacional sin ganancia, además de que podrían suponer una sustitución a los depósitos bancarios.












