Guyana y Estados Unidos han logrado triplicar sus intercambios bilaterales en el área de negocios al alcanzar la cifra de US$3,000 millones, según dijo la embajadora guyanesa en el país norteamericano, Sarah-Ann Lynch.
La funcionaria, quien se retira de su puesto próximamente tras cuatro años en el mismo, resaltó que Estados Unidos es el socio de intercambio más grande de Guyana, donde espera que más inversionistas hagan negocios en el país sudamericano, además de las 100 empresas estadounidenses que invierten allí.
“La cifra de intercambios son una cosa, pero el entrenamiento para cientos de empresarios aspirantes, trabajos para miles de guyaneses y el aumento de inversión extranjera al país ya dan grandes resultados positivos, con más por llegar”, afirmó la funcionaria.
Fue durante el tiempo que Lynch fue embajadora en Guyana que estableció la Cámara de Comercio de Estados Unidos, con la que provocó un interés mayor de negocios en el país suramericano para compañías estadounidenses.
“Gracias a ello, miles de guyaneses trabajan y jóvenes profesionales del país ya son líderes para contar con una carrera aquí”, aseguró Lynch.
La mayoría de las empresas estadounidenses que se han establecido en Guyana se dedican al sector de seguridad y salud.
Estas compañías, igualmente, se han convertido en facilitadoras de lugares de trabajos libres de acoso sexual o acoso, mientras también brindan su apoyo a comunidades en el país.
Lynch dijo además sentirse emocionada con el progreso del proyecto de gas energético en el país, el cual aseguró que le dará a cualquier habitante de Guyana electricidad asequible.
Por su parte, el presidente de Guyana, Irfaan Ali, resaltó la obra de Lynch en el país, principalmente por asegurar al sector privado estadounidense en participar en el desarrollo local y en la región caribeña.
“Hoy contamos acá con muchas compañías estadounidenses que actúan como alianzas con las otras de Guyana. Ese es el símbolo de la relación”, dijo.
“Es una relación que desde el día uno, pensamos construir alrededor del interés común, valores comunes, prioridades comunes a través de una relación abierta y transparente. Es una relación en la que tiramos las cartas en la mesa y asumimos obtener resultados”, filosofó.













