La estabilidad socioeconómica de República Dominicana y la apertura a la inversión privada, con los años, se han convertido en unos de los atractivos de la nación caribeña. Como resultado, en los últimos reportes de organismos internacionales el país se ha posicionado como una de las economías más sólidas.
Para el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini, lo anterior ha llevado al país a ser la octava economía de Latinoamérica y se prevé que escale posiciones. “Ya hoy todas las proyecciones indican que en este 2023 nos convertiremos en la séptima economía, superando el tamaño del producto interno bruto de Ecuador”, sostuvo durante un almuerzo realizado por el Centro de Innovación y Capacitación Profesional (Capex), en Santiago.
Durante su participación, el ejecutivo destacó que a diferencia de otros países la composición de la economía de está diversificada con crecientes niveles de encadenamiento entre los sectores. “Queda evidenciada la importancia de la iniciativa privada en nuestro desarrollo a nivel nacional”, dijo.
En República Dominicana, las empresas aportan el 85% del producto interno bruto (PIB), realizan el 89% de las inversiones, el 100% de las exportaciones, generan el 85% de los empleos, “y de más está decirles que pagan el 100% de los impuestos”, aseguró.
En ese sentido, Marranzini resaltó el aporte de las 14 provincias, “con Santiago a la cabeza”, que conforman la región Norte, al afirmar que ha sido fundamental. Detalló que en la zona se genera una tercera parte del PIB y, en años recientes, ha aportado el 41% de su crecimiento.
“En la mayoría de los sectores de nuestra economía ese aporte es evidente. Por ejemplo, según cifras del Banco Central, del total de la actividad nacional, en el Cibao está más del 50% de agricultura, 40% de construcción, 88% de minería, 50% de zonas francas, 38% de industrias, y con el crecimiento de cruceristas, ya representa el 34% del turismo”, indicó.
Marranzini también citó que, en menos de 2 años, gracias a la labor del sector privado, han aumentado los salarios en 40%. De hecho, sostuvo que estos aportes han sido clave para impulsar el crecimiento económico y propiciar la paz social del país.
“República Dominicana brilla por condiciones únicas, cuya conjugación es poco común en nuestra región del mundo de hoy. Nuestro país avanza sobre la base de un triángulo virtuoso conformado por estabilidad política, crecimiento económico sostenido y paz social”, dijo. Asimismo, agregó que hoy se cuenta con el clima de confianza necesario para afrontar los desafíos y alcanzar mayores niveles de desarrollo económico y social.
Reflexiones
Durante su discurso, Marranzini citó cinco reflexiones, entre ellas, instó a preservar el clima de confianza que existe en el país. “Debemos apoyar el fortalecimiento del sistema de partidos políticos y nuestras instituciones en el combate contra la corrupción, apegada al debido proceso, contra los ilícitos, el contrabando, comercio desleal y por el cumplimiento de la ley y el orden”, añadió.
Además, exhortó actuar como un muro de contención para que estos flagelos que han permeado y debilitado democracias no crezcan en el país.
También lamentó que haya reformas estructurales pendientes desde “hace años en nuestro país”. Afirmó que la mismas permitirían dar un salto exponencial en el desarrollo nacional.
En tal sentido, mencionó que es necesario un sistema educativo de calidad, una urgente eficiencia del sector eléctrico, la modernización del marco laboral, la sostenibilidad y fortalecimiento del sistema de seguridad social.
Asimismo, señaló que con el desempeño que ha tenido República Dominicana en las últimas décadas, se puede pensar en duplicar o triplicar el tamaño de la economía en los próximos años. Ante esa posibilidad invitó a romper la barrera de la renta media, “generando crecimiento económico y equidad”.
Otras de sus reflexiones incluyen la sostenibilidad, protección del medio ambiente, recursos naturales y prepararse como país ante los posibles riesgos naturales y económicos.













