Los 11.5 millones de habitantes recuerdan la humareda que vivió Santo Domingo en 2020, lo que agravó problemas respiratorios y evidenció la urgencia de visibilizar los efectos del cambio climático.
Los medios comunican sobre la Agenda 2030, los Gobiernos debaten sobre cómo revertir los daños en el planeta Tierra y las empresas destinan millones de pesos para transformar sus operaciones hacia la sostenibilidad. Aquí es donde el cine cuenta con un rol de relevancia.
El productor Marvin del Cid consideró que la industria cinematográfica se especializa cada día en nuevos problemas medioambientales como el sargazo, el aumento de la temperatura del mar, las migraciones y la pérdida de la biodiversidad.
“Desde el cine nos especializamos cada día en nuevas problemáticas sobre el medio ambiente y no es bueno, es un problema grave, pero a la vez son oportunidades de hacer algo y buscar soluciones o paliativos para mitigar los efectos”, explicó durante la conferencia “Claves del documental sobre medio ambiente”.
Del Cid explicó que los cineastas deben investigar, profundizar o descartar el proyecto audiovisual antes de llegar a las salas de cine o plataformas digitales.
Ante esto, el cineasta José María Cabral expresó que al desarrollar los temas se debe auxiliar de expertos en el área que desean investigar, acción que enriquecerá la producción cinematográfica.
Proyección
El ítem 13 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es contundente: adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos para la futura generación. República Dominicana no está exenta de la problemática medioambiental.

La Oficina Nacional de Estadística (ONE) registra 2,456,930 viviendas expuestas a algún tipo de contaminación, siendo los ruidos de vehículos la más prevalente, al totalizar 654,000. A este les continúan 410,246 viviendas contaminadas por basura; 354,612, agua estancada; 309,960 cañadas; 259,923, música alta y 155,515 por pocilga. El restante se desglosa en estaciones de gasolina (19,904), envasadora de gas (26,829), desechos de fábrica (29,324), humo (73,394), ruidos de plantas (79,747) y ruidos de fábrica (83,476).
Cabral afirmó que estrenó los audiovisuales “Isla de plástico” y “Tumba y quema” en la plataforma YouTube. “Para nosotros es importante que los documentales estén disponibles de manera gratuita para que la gente lo vea desde cualquier parte del mundo”, dijo.
Pero para el cineasta, realizar estas producciones deben ser dirigidas al público local y ofrecer soluciones. “El espectador dura más de una hora viendo una catástrofe y espera una posible solución o respuesta, ese es nuestro objetivo”, afirmó. Sin embargo, acotó que películas como Hotel Coppelia (HBO Max), Carpinteros (Amazon) y Perejil (HBO Europa), están en plataformas de videos por suscripción.
“No todas mis películas son gratis ni quiero que sean libres de costo. Las medioambientales, por ejemplo, que toquen un tema importante, deben verlo todos los dominicanos. Primero van al cine y luego se colocan en YouTube… Si el audiovisual es ficción lo venderé a plataformas o se estrenará en festivales”, aseguró en la celebración de la Semana Más Corta, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
Dinamización del cine dominicano
La Dirección General de Cine (DGCine) validó 12 proyectos cinematográficos con un presupuesto de RD$399.6 millones, hasta mayo del 2023.
Los rodajes de estas películas generan 270 empleos directos y las producciones contratan servicios de pequeñas, medianas y grandes empresas (mipymes). Por ejemplo, por RD$10.8 millones contrataron un transporte y un catering por RD$12.9 millones, es decir, una diferencia de RD$2 millones, lo que beneficia a los negocios criollos. Además, es un sector que aporta a las arcas estatales a través del pago de impuestos.
La entidad indica que estas actividades pagaron RD$28.1 millones por concepto de impuestos a transferencias de bienes industrializados (Itbis) y RD$11.2 millones por impuesto sobre la renta (ISR).













