“Pregúntaselo a tu mamá”, “¿Tu madre lo sabe?”, “¿Y eso cuánto me va a costar?”, “Ah, pues yo soy tu cajero automático”, son algunas de las frases que repiten 1,001 veces los hombres cuando se convierten en padres de un adolescente. De hecho, la figura paterna se ha visto como proveedor, protector y seguridad en la vida de un niño, acción que motiva a la sociedad global a resaltar su rol en el núcleo familiar.
Los estadounidenses gastaron US$22,900 millones durante la celebración del Día del Padre, un 27.7% menos que los US$31,700 millones reportados durante el Día de la Madre. Es decir, US$8,800 millones de diferencia, de acuerdo con la National Retail Federation (NRF).
Sin embargo, el consumo para agasajar a los padres está en constante crecimiento. En 2022 se situó en US$20,000 millones y en 2021 unos US$20,100 millones, para una diferencia de US$100 millones. En 2015 ascendió a US$12,700 millones, 2016 unos US$14,300 millones y 2017 cerró en US$15,500 millones. En 2019 se reportaron US$16,000 millones y 2021 un consumo de US$17,000 millones.
Al analizar el gasto per cápita se evidencia una diferencia de US$25 entre 2022 y 2023, al pasar de US$171 a US$196, es decir, un incremento de 14.6% entre ambos períodos. A pesar de que este monto está creciendo, son menos los consumidores que celebran esta festividad. Según los datos de la NRF, el 78% de los estadounidenses celebraron el Día de los Padres en 2013, mientras que para el 2023 disminuyó a 75%.
¿Cuáles fueron los artículos que los ciudadanos de Estados Unidos compraron? Conforme datos, el 19.2% de los US$22,900 millones fue para pagar una salida especial, o sea, US$4,400 millones, seguido de US$3,500 millones en la compra de ropa.
A estos les continúan, US$2,800 millones en tarjetas de regalos; US$2,600 millones en aparatos electrónicos; US$1,700 millones en productos personales; US$1,600 millones en electrodomésticos del hogar y herramientas; US$1,400 millones y US$1,300 millones en accesorios de vehículos y deportes, respectivamente. En menor cantidad, las tarjetas de felicitaciones (US$900,000), en tarjetas de felicitaciones, libros o CDS (US$700,000) y otros productos sin identificación (US$600,000).













