La isla Saona está llena de magia y naturaleza. Su paisaje y todo lo que ofrece resulta imposible de describir con una sola visita. Sus atractivos la han convertido en el destino turístico por excelencia para excursionistas locales y extranjeros. Está perfectamente ubicada lejos del bullicio. Todo es quietud y aire fresco. Es tentadora y constantemente toma un baño de aguas azul turquesa.
Se halla a poco más de una hora de Punta Cana, en la provincia La Altagracia. Se lleva muy bien con el mar Caribe, pues se viste de playas doradas y arena blanca. Su belleza natural hipnotiza a quien la contempla. Allí las altas palmeras y cocoteros dan sombra y aire fresco característico de las mañanas de verano. Los flamencos rosados adornan su orilla, sus estrellas de mar brindan un espectáculo y los peces multicolores parecieran nadar sin mucha prisa, mientras a lo lejos una sonrisa de un lugareño da la cálida bienvenida al visitante a sus 110 kilómetros cuadrados.
“¡Llegaroooon! ¡Tengan cuidado al bajar!”, se escucha exclamar a un hombre al grupo de visitantes que llegaba en un catamarán. “Este es un pedazo de paraíso terrenal”, prosiguió. Se trataba de Guiden Moya, un vendedor de suvenires artesanales de piedra larimar, residente en Mano Juan, una comunidad que alberga a cerca de 500 habitantes.
Las estadísticas oficiales le dan la razón. Datos oficiales evidencian que cada año en este destino, perteneciente al Parque Cotubanamá, entre las provincias La Altagracia y La Romana, arriban alrededor de un millón de turistas. Para los lugareños la cantidad parece ser mayúscula, ya que en una sola playa en un día recibe hasta 2,500 turistas.
“Aquí vienen turistas de todas partes desde Norteamérica y Europa hasta lugares recónditos”, resalta Martín, un guía turístico ecológico con más de 30 años realizando esta labor. Cuenta que además de las playas, los turistas pueden hacer una caminata hacia la laguna de los flamencos, el santuario de las tortugas y entrar en pleno contacto con la naturaleza.
Playas atraen a vacacionistas
La llegada de visitantes a República Dominicana se ubicó en 6,295,667 en enero-junio de 2023, equivalente a un 27% más al compararlo con igual período del pasado año, cuando arribaron 4,941,138 de vacacionistas. De esa cantidad, los que visitaron Isla Saona, alrededor del 80% es extranjero y el restante local.
Altagracia Ibáñez, quien brinda servicios de masajes y trenzas en la playa, asegura que los encantos de esta imponente isleta no solo atraen como imagen a los extranjeros, sino también a los dominicanos que cada vez más se interesan por hacer turismo interno en lugares exóticos y casi vírgenes como Saona.
No es para menos, pues en esta extensión de tierra, rodeada de agua, la madre naturaleza hace gala de su máximo esplendor. Además, en el país las áreas protegidas brindan un turismo sostenible y rentable.

Conforme con datos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a marzo de 2023 las visitas al Parque Cotubanamá representaron el 78.9% del total de los parques nacionales. Aquí el turista puede apreciar sus playas paradisíacas, su flora tropical y su impresionante fauna marina. ¡Un espectacular refugio de vida!
Martín da cuenta de ello. “Es difícil decir cuál es el lugar más bonito de aquí, porque la isla cuenta con unas 12 playas, tres lagunas y tres cuevas que son un espectáculo, pero para mí Canto de la Playa envuelve a cualquiera”, expresa a elDinero el también miembro de la Asociación de Guías de Turismo de la República Dominicana (Asoguiturd).
Su jornada que realiza con tanto amor, carisma y destreza inicia cuando el reloj marca las 4:30 de la mañana. “Yo me levanto todos los días a las cuatro y algo de la mañana, paso a recoger a los turistas a los hoteles de Bávaro y llevarlos en autobús hasta el embarcadero de Bayahíbe, de donde la excursión parte a las 9:00 de la mañana”, explica.
Su homólogo Pedro Emilio Redman sostiene que “Isla Saona al pertenecer a un parque nacional mantiene su esencia natural, con playas hermosas, palmeras bellísimas y el canto de las aves como música al oído”.
“Esta es una isla inmensa. En el parte este hay más playas y el santuario de la tortuga Carey, un lugar interesantísimo. Es por eso por lo que hoy por hoy esta isla es la excursión más popular que tenemos en todo el país (República Dominicana)”, asegura con orgullo. Los pobladores de isla Saona dedican su vida a proteger las tortugas en peligro de extinción.
Fuente de ingresos
Al igual que Martín y Redman, esta zona es una fuente de ingresos para miles de personas. El capitán de barca, Ruddy Morla Santana, sabe la responsabilidad que lleva en sus hombros por más de 30 años, por ello siempre vela porque el turista tenga un recorrido ameno, pero especialmente seguro.

“Primero Dios y luego el turismo”, comenta Morla, al indicar que gracias a la “industria sin chimenea” de esta zona puede brindar sustento a su familia. Cuenta que en isla Saona hay 2,000 capitanes de barca aproximadamente.
Al describir la zona su sonrisa se plasma en su rostro. “Por experiencia propia lo digo: vengan a República Dominicana para que disfruten del mejor paraíso del mundo: Isla Saona”, exhorta.
Con un trato cálido y una cámara fotográfica en manos, Yomi no pierde oportunidad para inmortalizar los momentos de los vacacionistas entre los colores de la naturaleza y los peces que bailan al son de las aguas cristalinas de Isla Saona.
“Venga a conocer a donde está Dios, porque este es el paraíso”, expresó Yomy, quien domina tres idiomas (español, inglés y francés).
Una particularidad, en la mayoría de los trabajadores de esta zona, es que hablan varios idiomas. Por ejemplo, el guía turístico explica con detalle todo el recorrido, sus principales atractivos, actividades y riqueza histórica en el idioma del visitante.
Gastronomía
Al llegar a la isla le espera una orquesta de aves que armonizan perfectamente con el ambiente de tranquilidad característico de esta joya del Caribe, donde se puede degustar un buffet variado de la gastronomía dominicana.
Tras culminar el tiempo de almuerzo el vacacionista podrá avistar en las aguas turquesas animales marinos como delfines, tortugas y manatíes, entre otras especies.
Durante el recorrido del equipo de elDinero se pudo apreciar una piscina natural de menos de dos metros de profundidad. Una vez allí los visitantes podrán realizar actividades de esnórquel y buceo para observar peces y corales multicolores, así como estrellas de mar. Pero para poder preservarlo hay que aprender a apreciarlo de lejos.

Gustavo Galante, procedente de Argentina, forma parte de los extranjeros del 82.1% de los que visitan este país por la calidad de sus playas y del 57% de los que realizó actividades fuera de su alojamiento. Un 23% visitó este edén tropical, conforme al Ministerio de Turismo (Mitur).
“Este lugar es un sueño, es hermoso”, afirma Galante, al indicar que es la primera vez que viene a Isla Saona y volvería sin dudarlo. Además de sumergirse en una de las piscinas naturales más grandes del mundo, tiene más de una docena de opciones de playas adornadas con arenas blancas y un azul cautivador, destacando la playa El Toro y Canto de la Playa.
Las casitas ubicadas en el poblado de Mano Juan le agregan un toque de dominicanidad con colores vivos y que reflejan la humildad de los lugareños. Desde allí se puede ir en bote para recorrer los manglares del Canal Catuno.

Sostenibilidad
Para Máximo Eduardo Viñas, director del Departamento de Ecoturismo y Uso Público del Ministerio de Medio Ambiente, el turismo bien gestionado puede convertirse en una herramienta complementaria de protección y vigilancia.
“En 2022, isla Saona recibió 876,924 visitantes y en lo que va de 2023 ha recibido 485,315. Estos números representan una fuente importante de ingresos que pueden invertirse en programas de conservación y desarrollo comunitario”, destaca el experto en ecoturismo.
Un área protegida con visitantes frecuentes generalmente experimenta menos ilícitos, y las comunidades colindantes, que suelen beneficiarse económicamente, se convierten en aliados protectores del entorno.
Explica que los turistas pueden realizar diversas actividades como observación de flora y fauna, así como ecoturismo educativo son generalmente compatibles con la conservación medioambiental.
Alojamiento
Cerca de isla Saona hay varias opciones de alojamiento para los turistas, incluyendo hoteles, resorts y villas privadas.
Entre los lugares más populares para alojamiento se encuentran el Hotel Bayahíbe, el Catalonia Gran Dominicus y el Dreams Dominicus La Romana. Pero existe una gran variedad según presupuesto y requerimientos. La mayoría de los hoteles incluyen paquetes de excursiones a isla Saona.
¿Cuánto cuesta visitar la isla Saona?
Visitar isla Saona por excursión en catamarán tiene un costo promedio de US$70 y en excursión privada (un bote más pequeño con unas 10 personas a bordo) cuesta RD$8,000. Mientras que ir en bote público tiene un costo promedio por persona de RD$2,000 (ida y vuelta). Adicionalmente, hay que pagar una entrada obligatoria al Parque Nacional de RD$250 por persona, que es cobrado por el Ministerio de Medio Ambiente.
También se debe sumar el costo del trayecto desde su ubicación hasta el puerto de Bayahíbe y el hospedaje (US$69 aproximado por noche) en caso de querer pernoctar cerca y las comidas (US$19 por persona por día). En total el presupuesto por libre sería en promedio RD$3,328, sin incluir hospedaje y lo que contrates.













