Las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) operan en forma deficitaria desde que fueron creadas, a partir de la Ley 125-01. Sin embargo, en la última década, tanto Edesur, como Edenorte y en menor proproción EdeEste, venían presentando mejoras de gestión con reducción lenta, pero constante de sus péridas.
Pero en los últimos tres años ese proceso se ha revertido y las pérdidas, no solo no se han redicido, sino que vienen aumentando, aun en momentos en que la tarifa eléctrica fue incrementada, por lo que las EDE cobran más por la energía que venden, y que los precios internacionales del petróleo y otros combustibles de generación han bajado.
En lo que va de este año, las EDE muestran pérdias por el orden de un 36.1%, a las cuales se soma otro 6.7% de nergía facturada y no cobrada, lo ucal llega a un preocupante 2.8%. Es el mayor nivel de pérdias anuales registrado durante la última década, de acuerdo con estadísticas oficiales.











