La incursión de la inteligencia artificial y las diferentes maquinarias que automatizan procesos suponen una oportunidad para las empresas que quieren desarrollar su modelo de negocio. Sin embargo, los líderes no deben enfocarse solo en la adquisición de herramientas, sino que también deben invertir en capacitar al talento humano.
Así lo destacó el doctor Álvaro Rojas, escritor, empresario y especialista en temas de liderazgo, durante la Conferencia Magistral de Otoño 2023: “Corazón Digital: Empresas y Profesionales del Futuro”, organizada por el Centro de Innovación y Capacitación Profesional (Capex).
Rojas explicó que cuando se habla de un “corazón digital” se refiere a un liderazgo que pone en “su mente los elementos digitales” que necesita su empresa para seguir creciendo.
Señaló que existen mitos que no permiten a los líderes integrar la transformación digital. Entre ellos, que el proceso de cambio es responsabilidad del Departamento de Tecnología (IT), que es un lujo y que impacta negativamente en la mano de obra.
“Con la transformación digital, las personas pueden generar valor en áreas que sí son de su interés y desarrollarse en otras”, indicó, al agregar que “muchas personas en las empresas no brillan porque están en una oficina haciendo trabajo administrativo”.
El autor de “Y ahora, ¿quién podrá defendernos?” destacó que cuando se enfocan mayormente en lo tecnológico y no se toma en cuenta el factor humano, se tienen más ingreso, pero menos rentabilidad. Sin embargo, cuando se invierte en ambos se logran mejores cifras en todos los aspectos del negocio.

Inteligencia artificial
Rojas afirmó que las empresas que implementan en sus sistemas de trabajo inteligencia artificial (IA) tienen de 2.7% a 6% de rendimiento. Para lograrlo, enlistó cinco principios básicos que deben lograrse para tener una efectiva colaboración entre la IA y los humanos.
Los pasos son reimaginar los procesos del negocio; aceptar la experimentación y la participación de los empleados; dirigir activamente la estrategia de la IA; recopilar datos de manera responsable y rediseñar el trabajo para incorporar la IA y cultivar las habilidades relacionadas con los colaboradores.
Al ser cuestionado sobre la resistencia al cambio y las dificultades de adaptación de algunas generaciones en materia tecnológica, Rojas exhortó integrar a todos los colaboradores para que tengan la oportunidad de aprender y complementar sus conocimientos.
“Se necesita crear una sinergia entre las diferentes generaciones para que se puedan enriquecer los procesos de trabajo”, dijo, al afirmar que el reto principal para integrar la IA no es una cuestión de edad, sino de entender y escoger las aplicaciones que realmente se adapten a las necesidades la empresa y los colaboradores.
Señaló que se debe incentivar la curiosidad y la creatividad en los colaboradores para que puedan identificar las necesidades que tiene la compañía y poder crear o adaptar los procesos que realizan cotidianamente.
Fórmula
Para lograr la implementación de la IA en las empresas, se necesita la tecnología adquirida, es decir, las herramientas y sistemas tecnológicos que la organización decida implementar, y las habilidades de TH, que se refiere a la competencia y habilidades del personal para trabajar con nuevas tecnologías.
En su fórmula se suman la inversión en capacitación para preparar al personal y la integración de procesos. Además, deben tener especial atención en la resistencia del entorno, tanto interno como externo, y la obsolescencia tecnológica. “Todo esto se vincula con la adaptabilidad de la organización, la cual se refiere a la capacidad para adaptarse a cambios, lo cual puede potenciar la implementación tecnológica”.
Innovación
De acuerdo con Kalil Díaz Hache, CEO de CCD, la inteligencia artificial brinda una ventaja competitiva para las personas que deciden integrar en los procesos que desarrollan. Recordó que los datos que se recogen a través de las herramientas pueden servir para diseñar modelos predictivos y nuevas líneas de negocio.
“Estas herramientas tecnológicas sirven para tener sociedades más inclusivas”, aseguró María Waleska Álvarez, CEO de NAP del Caribe, al detectar que la IA no es un concepto nuevo, sino que con el paso de los años se ha ido perfeccionado.
Álvarez precisó que es necesario que desde el sector educativo se integre la tecnología en la formación, ya que debe servir para cerrar las brechas sociales.
De su lado, Cayra Bencosme, directora ejecutiva de Capex, resaltó la importancia de que las empresas inviertan en la formación de sus colaboradores para desarrollar líderes que impacten positivamente en el desarrollo de la compañía.













