No me parece lógico. Lo podría considerar (hasta) un absurdo. ¡¿Qué escasean los dólares en el mercado interno dominicano y que los importadores están enfrentando dificultades para encontrar la divisa estadounidense?! En diciembre me parece aún más increíble.
¿Por qué me parece una aseveración tremendista? Debemos partir de una premisa: en una economía en constante expansión siempre será necesario tener disponibles más y más dólares. Es lo obvio.
Si bien el producto interno bruto (PIB) dominicano no crecerá al ritmo al que nos tiene acostumbrado, pues apenas pasará del 2.0% en 2023, lo cierto es que hay una extraordinaria entrada de dólares por diversas vías. La economía crecerá menos este año, lo que también es un indicativo de que habrá menor demanda de dólares. La factura petrolera, por ejemplo, quedará en la línea de la estimación porque ha habido una moderación en la cotización del crudo en torno a los US$71.00 el barril.
Para comenzar, es oportuno señalar que el Banco Central dispone de reservas internacionales de US$15,329 millones, una cifra respetable y que podría ser utilizada en cualquier momento en caso de que las autoridades detecten una situación inusual en el mercado de divisas. De esto no podemos tener dudas.
Por supuesto, no podemos dejar de mencionar que entre septiembre y octubre de este año las reservas pasaron de US$15,851.1 millones a US$15,329.2 millones, lo que equivale a una reducción de US$521.9 millones, es decir, un -3.3%. En mayo alcanzaron un pico de US$16,186.6 millones. Lo importante es que, en definitiva, hay reservas para cualquier eventualidad.
Disponer de reservas internacionales no lo es todo. Sin embargo, la disponibilidad de dólares en el Banco Central envía una señal de certidumbre al mercado cambiario. Si hay algo que se ha mantenido estable en la economía dominicana es justamente el ingreso de dólares, amén de que el PIB terminó 2022 en US$114,000 millones un 4.9% respecto a 2021, y que en este 2023 finalizará sobre los US$123,000 millones.
Los números de 2022 son otro indicativo de lo que ha sucedido en materia de ingresos de divisas en la economía dominicana, totalizando US$39,000 millones. Las exportaciones experimentaron un crecimiento de 10.5 % respecto a 2021, para un aumento de US$1,306.9 millones.
El turismo también demostró su alta capacidad de aportes a la economía con unos US$8,406.5 millones en 2022, mientras que las remesas familiares recibidas lograron una cifra de US$9,856.5 millones. De su lado, la inversión extranjera directa se ubicó en más de US$3,800 millones, mientras que en 2023 terminará sobre los US$4,300 millones. Todo esto contribuyó a una apreciación acumulada del tipo de cambio al 30 de diciembre de un 2.0 %.
Este año siguieron las buenas nuevas. En el período enero-octubre las remesas recibidas alcanzaron los US$8,424.2 millones, un crecimiento de 3.7 % en comparación con el mismo período de 2022. Creo que, en realidad, hay más dólares.








