Las remesas continúan desempeñando un papel crucial en la vida de los dominicanos y latinoamericanos en general. De hecho, son un pilar de la economía, desde las perspectivas de las estadísticas de la región.
En ese sentido, según el “Estudio económico de Centroamérica y República Dominicana en 2023 y perspectivas para 2024″ de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), se proyecta que el país caribeño alcance un ingreso de remesas superior a los US$10,000 millones en 2023, situándose en US$10,236 millones.
Las proyecciones representan un aumento de 3.86%, en comparación con los US$9,856 millones registrados en 2022. A pesar de este incremento, la cifra proyectada aún no alcanza los US$10,402 millones obtenidos en 2021.
Es así como el país caribeño se posiciona como el segundo destino de la región con mayores ingresos, ubicándose por debajo de Guatemala, que alcanzaría el doble, superando los US$20,000 millones.
De acuerdo con el reporte, hasta el tercer trimestre de 2023, la evolución de las remesas permite anticipar que los flujos totales hacia los países de Centroamérica y República Dominicana sumarán aproximadamente US$53,330 millones para todo el año.
Este total supondría un incremento anual del 10.1%, cifra similar a la observada en 2022, que fue del 10.9%. Destacan aumentos notables en países como Guatemala y Honduras, con un 10.9% y 9.2%, respectivamente. Sin embargo, Nicaragua se destaca con un aumento del 54% por segundo año consecutivo.
El Salvador experimento un crecimiento del 5.3%, retomando la dinámica previa a la pandemia (4.8%), mientras que en República Dominicana se revirtió la caída del 2022 (-5%) con un crecimiento del 3.9%.
El informe indica que Estados Unidos sigue siendo el principal país de origen de las remesas familiares para todos los países de la región, con porcentajes que oscilan entre el 80% en Nicaragua y 84% en la República Dominicana, hasta un impresionante 95% en El Salvador.
A pesar del contexto internacional de desaceleración económica, especialmente en Estados Unidos, el dinamismo en su mercado laboral ha favorecido el flujo de remesas familiares hacia la región.













