La economía dominicana experimentó una marcada reducción de crecimiento durante 2023, tocando como mínimo el registro de 1.3% interanual del IMAE tendencia ciclo de abril. La reducción de tasa de crecimiento, que inició en 2021, ha continuado durante todo el 2023, afectando varias veces las proyecciones para este año. Como CIEF proyectamos un cierre de 2023 en el rango de 2.0%-2.25% y marcando un 2024 que se espera presente una tasa de crecimiento todavía por debajo de la potencial. Sectores como construcción, minería, comercio, enseñanza y manufactura (más de 40% del PIB) se mostraban en contracción hacia finales de verano. A nivel de la demanda agregada, a junio 2023, la inversión se contraía en 2.7% y las importaciones 0.2%.
De acuerdo con el Banco Central (BC), los ocupados laborando en República Dominicana alcanzaron un máximo histórico en septiembre de 2023, llegando a 4.85 millones. La tasa de desocupación abierta disminuyó a 5.4% y se ha observado una reducción en la informalidad laboral, disminuyendo del 58.1% (julio-septiembre 2022) al 56.6% en 2023. Sin embargo, los primeros dos trimestres de 2023 muestran una fragilidad en este mercado. La información de la Seguridad Social arroja evidencia a favor de la fragilidad laboral, pero denota mucho menor ocupación formal que el reportado por BC. Los sueldos promedios, creciendo significativamente por encima de la inflación, limitan el dinamismo laboral proyectado en los próximos tres a seis meses.
La Dirección General de Aduanas muestra que para todo 2023, con las importaciones superando continuamente las exportaciones 2 a 1, se proyecta un déficit acumulado en la balanza corriente, que alcanzaría los US$17,750 millones. Este valor que se compensa en un 137% con los recursos esperados de remesas, turismo e Inversión Extranjera en el año. Para apoyar la dinamización de la economía, el BC a finales de noviembre disminuyó la tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos básicos a 7.00 % anual. A su vez, el crédito privado ha experimentado un crecimiento notable, llegando a RD$1,975.17 millones en noviembre, lo que representa un aumento interanual del 18.37%. Para estimular el crédito en un ambiente de alta concentración, la autoridad monetaria ha motivado el uso de facilidades de liquidez rápida y (FLR) desde octubre 2023.
A pesar de esto, los efectos son limitados debido a la alta concentración de fondos institucionales. Los depósitos remunerados a corto plazo cerraron en noviembre en RD$52,126,016 millones, junto con un aumento del medio circulante, posicionándose en RD$763 millones para la misma fecha. Las tasas de interés activas para los segmentos comercial y de consumo en noviembre cerraron en un 12.91% y 20.17% respectivamente, la tasa hipotecaria se situó en un 10.48%, mostrando resistencia a la baja.
Incentivando a BC a promover nuevas facilidades. Por concentración de liquidez, competencia y expectativas cambiaras, se hace difícil lograr reducciones adicionales duraderas para finales de año y prevemos un primer trimestre muy similar, salvo se estimule un mayor uso de los canales interbancarios. La cotización del dólar, por una mayor demanda general, se ha mantenido en aumento todavía entrado mediados de diciembre, algo inusual.
La modificación del Presupuesto General de la Nación anticipó un déficit fiscal de 3.1% del PIB para el 2023, haciéndolo marginalmente expansivo; sin embargo, el impacto de las lluvias de noviembre pudo haber sido mayor al gasto adicional del presupuesto complementario estimado en un 1% de PIB adicional de mantenerse su impacto por 12 meses completos.
Para 2024, el déficit alcanzaría 3.2% del PIB con un aumento menor en los gastos de capital para estimular la demanda interna, pero Gobierno está muy limitado para expandir su gasto sin una reforma fiscal, lo que se observa en la cotización de los bonos soberanos, particularmente los que vencen en el primer semestre 2024. Para financiar el déficit público en 2024, se proyecta emitir bonos soberanos por US$2,250 millones, bonos locales y préstamo a largo plazo en el extranjero por algo más de US$1,700 millones cada uno.
A la fecha, los pocos indicios de alcance de reforma fiscal se orientan a una reducción de incentivos fiscales. Por el timing electoral de 2024, realizar las conversaciones necesarias entre Gobierno y sector privado que sustenten una reforma fiscal de envergadura, va a conllevar que no se tenga un trabajo finalizado para iniciar antes de 2025, salvo sean medidas de orden temporal y/o con el solo objetivo de incrementar las recaudaciones.
Las últimas expectativas del mercado (encuesta BC) son de crecimiento del PIB del 2.67% para 2023 y de 4.58% para 2024, con proyecciones de inflación y depreciación del tipo de cambio ligeramente por encima del 4%. En cuanto a la TPM del Banco Central, espera que alcance el 7.15% para finales de 2023 y 6.20% para 2024.
A nivel internacional, Estados Unidos parece haber llegado al final de su ciclo de tasas alcistas, señalando una posible desaceleración controlada en su crecimiento económico. Europa va un poco más rezagada, pero comienza a mostrar señales de una inflación casi domada. América Latina se presenta rezagada, principalmente en sus economías más grandes continentales. Las situaciones de conflicto pueden volatilizar commodities como combustible y os alimentos, aunque los mercados a futuro se presentan holgados para 2024.











