Los Credit Default Swaps (CDS) surgen como un indicador fundamental en el mundo financiero, en especial cuando se trata de evaluar el riesgo financiero de un país y su atractivo para impulsar las inversiones extranjeras en el mismo.
Básicamente son contratos que otorgan protección a los inversionistas ante un posible incumplimiento crediticio, es decir, que un país no sea capaz de subsanar sus deudas.
Permite a los inversionistas evaluar el riesgo de invertir en bonos soberanos de un país específico, destacando que, cuanto más alto sea el precio de los CDS, mayor es el riesgo percibido por el mercado, lo que puede llevar a costos de endeudamiento más altos para el país emisor y, potencialmente, desincentivar que se realicen este tipo de inversiones.
¿Qué tan confiables son los CDS como Indicador para la Evaluación de Riesgo?
Aunque los CDS son una herramienta valiosa para evaluar el riesgo crediticio, no son perfectos. La percepción del riesgo puede estar influenciada por una variedad de factores, como, por ejemplo:
· Eventos políticos.
· Cambios en las políticas económicas y sociales.
· Riesgos Meteorológicos.
· Guerras.
· Eventos en el mundo de la salud.
· Entre otros.
Por lo tanto, para medir realmente el riesgo que un país ostenta en cuanto a su capacidad de cumplir con sus deudas, debemos, necesariamente, considerar otros indicadores y análisis en conjunto con los CDS para tomar decisiones informadas.
La República Dominicana como Referente de Inversión en la Región
En el contexto de Latinoamérica y El Caribe, República Dominicana ha sido un referente de inversión a pesar de tener cierto nivel de riesgo, como indican los CDS. Nuestro país ha logrado mantener un nivel moderado de riesgo soberano en comparación con los demás países en el mundo.
Esto se debe a factores como una economía en constante crecimiento, como la que hemos estado teniendo, políticas fiscales estables y una gestión macroeconómica sólida que han contribuido a mantener el interés de los inversionistas internacionales.

Como pueden observar en el mapa de calor anterior, República Dominicana mantiene un nivel de riesgo razonable, pese a todos los factores que han afectado al mundo en los últimos 4 años, dígase, Covid-19, Guerras, Hiperinflación mundial, el incremento en el costo de la vida, así como también en el precio de las materias primas, pero, por otro lado, los desastres naturales que son típicos en países como el nuestro.
Ahora, basándonos en los análisis realizados por la empresa de asesoramiento financiero Bloomberg, con datos del ICE Data Services, se sitúa nuestro país con un 19% de probabilidad de caer en default frente a sus obligaciones financieras, detrás de Argentina quien contempla el 94%, y por encima de Colombia con un 16%.

Este 19% implica una percepción de riesgo moderada como he comentado anteriormente, pese a los factores económicos que afectan de manera directa o indirecta al país, que, si hacemos la comparación y volvemos al mapa de calor que coloqué, podemos ver que países como Jamaica, Cuba, Venezuela, Bolivia, Perú, Ecuador, Rusia, Turquía, Bosnia o Serbia, se encuentran en niveles muy superiores al nuestro, lo mismo para el caso de la India, Italia, Polonia, Hungría, Costa de Marfil, que superan los niveles de República Dominicana, es decir, para cómo se encuentra la economía a nivel mundial, tomando de referencia países lideres, estamos en buenos niveles.
Conclusión
No podemos centrar la evaluación del riesgo soberano, ni crear especulaciones o mucho menos falsas noticias, basándonos solamente en los CDS, esto requiere un enfoque integral que considere diversos indicadores y factores.
En comparación con otras naciones, el país se posiciona como un oasis de estabilidad macroeconómica, siendo reconocidos por varios Organismos Internacionales como por ejemplo el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y hemos sido galardonados por revistas de alto nivel como lo es LatinFinance, todo esto en los últimos 3 años, evidenciando que, en el contexto mundial actual, sus niveles de riesgo son competitivos y ofrecen una alternativa al caos económico que rodea el planeta.
La República Dominicana, al mantener un equilibrio entre riesgo y oportunidad, demuestra cómo la percepción de riesgo, respaldada por fundamentos económicos sólidos, puede impulsar la atracción de Inversión Extranjera Directa y contribuir al desarrollo sostenible del país en un entorno financiero global dinámico.











