En República Dominicana se ha hecho costumbre que tanto el Gobierno como representantes de la sociedad reacciones ante hechos del momento que se producen como consecuencia de males permanentes.
Pero, tras varios días o semanas de debates públicos sobre esos hechos, el tema pasa a ser desplazado por otro acontecimiento de otras áreas también en deterioro permanente, y lo anterior queda en el olvido. Es como la frase que dice: “un tema desplaza al otro”.
Lo hemos visto en las últimas semanas con la situación de los niños quemados con fuegos artificiales en un carnaval en el municipio de Salcedo, o con la tragedia, también de muertes por quemaduras, de más de una docena de presos de la cárcel La Victoria.
Antes de eso, hubo una explosión en San Cristóbal que causó decenas de muertes y el tema pasó al olvido sin que se haya cerrado el caso e identificado responsabilidades o aplicado correctivos. Con ese estilo, no se avanza.











