Hillary Clinton todavía puede perder y Donald Trump todavía puede ganar las elecciones en Estados Unidos, asegura Joan Navarro, socio y vicepresidente de Asuntos Públicos de la consultora española de imagen y comunicación Llorente & Cuenca, en un análisis dado a conocer el miércoles en Santo Domingo.
Navarro pone de manifiesto las fortalezas y debilidades de la candidata del Partido Demócrata y el Republicano, así como las predicciones sobre la forma como gobernarían cada uno si llegan a instalarse en la Casa Blanca en enero. En ese sentido refiere que “pensar en una victoria de Trump no requiere creer en Papá Noel ni en los unicornios. Ya lo hizo, contra todo pronóstico, en las primarias”.
A pesar de su creencia de que Trump tiene posibilidades de vencer aún teniendo en la actualidad las encuestas en contra, Navarro considera que los analistas deben “reconocer que Trump no es un candidato normal, que la política atraviesa un cambio drástico en las reglas del juego, que existe un profundo malestar entre un número significativo de estadounidenses y que la élite política y económica está muy desconectada respecto a lo que ocurre en gran parte del país”.
Hillary Clinton ha sido lo bastante inteligente para dejar que su rival tropezara con su propio ego e inexperiencia política, sin ofrecer nuevos objetivos a los muchos enemigos que tiene en el ámbito político, sostiene Navarro.
A su juicio, resulta relativamente fácil imaginar cómo gobernaría la presidenta Clinton: en términos políticos, de forma muy parecida a Obama, aunque quizá aplicaría una política un poco más de izquierdas en cuestiones sociales y económicas y un poco más de derechas en cuestiones de seguridad nacional.
“En términos más concretos, ha prometido que abriría una vía para que los inmigrantes ilegales obtengan la ciudadanía, aumentaría el salario mínimo hasta los US$15 por hora, ampliaría el Obamacare, mejoraría las prestaciones de la Seguridad Social y tomaría medidas para ralentizar el cambio climático”, plantea el analista español
También recuerda que Hillary Clinton ha desautorizado el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica y otros acuerdos comerciales, “aunque con bastante probabilidad intentaría reforzar el sistema de alianzas tradicional estadounidense: su política exterior sería más parecida a la de Kissinger y Baker que a la de Rice o Kerry. Seguramente, tendría mejor relación con el Congreso que Obama, aunque esto quizá no tendría importancia por lo que se refiere a la producción legislativa”.
Para Joan Navarro, Trump, como presidente, resulta un enigma absoluto; no ha proporcionado prácticamente ninguna pista sobre cómo gobernaría o qué quiere hacer realmente (más allá, claro está, de hacer que el país “vuelva a ser grande”).
“En su mundo maniqueo, seguramente utilizaría las competencias considerables que otorga la presidencia para hacer, al menos, algo de lo que ha prometido: corregir los desequilibrios en los casos en lo que, a su modo de ver, se ha perjudicado a los intereses de Estados Unidos, por ejemplo: OTAN, NAFTA, Estados Unidos-China, Estados Unidos-Irán, etc. Su versión de “America First” implica un recorte sistemático del sistema multilateral posbélico para evolucionar hacia una autarquía geopolítica y económica. Seguramente también confiará en los tópicos republicanos, a saber: bajar los impuestos, reducir la regulación y reforzar el ejército, completados con su sempiterna creencia como promotor: no escatimar hormigón para construir infraestructuras”, estima.
Llorente & Cuenca es una firma de consultoría de gestión de la reputación, la comunicación y los asuntos públicos con oficinas en España, Portugal y América Latina. En Santo Domingo tiene su sede en la avenida Abraham Lincoln, Torre Ejecutiva Sonora, planta 7.












