El Gobierno está consciente de que en República Dominicana hay que impulsar una reforma que abarque la parte fiscal en distintas dimensiones, no solo por interés y necesidad de más ingresos, sino, además, por el lado del gasto, tanto en la cantidad que se eroga como en la calidad.
Pero siempre que se plantea el tema y en los pocos casos que se han realizado cambios en el aparato tributario local, lo que surgen son especies de parches fiscales, aun cuando hay un mandato legal, establecido en la Estrategia Nacional de Desarrollo, que propone el consenso para un Pacto Fiscal.
El objetivo es desacelerar el endeudamiento, reduciendo el déficit fiscal anual, aunque se mantengan elevados gastos para satisfacer necesidades sociales. Entonces, una buena fórmula para un Pacto Fiscal puede ser que el gasto público aumente cada año, pero en una proporción menor a la que se incremente el ingreso estatal. Así se puede estrechar la brecha deficitaria.











