Esta semana, en la víspera de la juramentación del presidente Luis Abinader para un segundo mandato presidencial, las actividades en las instituciones del Estado parecen estar semiparalizadas, como si los titulares estuvieran esperando si serán cambiados o seguirán en sus puestos antes de accionar con los pendientes.
Eso no es raro, aunque sí lamentable, pues la continuidad del Estado debe estar por encima de cualquier expectativa de cambio en determinadas instituciones. Ni siquiera en las entidades donde ya se han adelantado los cambios, se ve mucho movimiento, toda vez que quien se va no hace nada y quien está por llegar no ha empezado a hacerlo.
En todo caso, a partir del lunes, luego del discurso de asunción o continuación este viernes 16 de agosto y tras el fin de semana que le antecede, han de reactivarse las acciones cotidianas en las instituciones del Estado, ya sea con incumbentes ratificados y con nuevos titulares a ser designados.











