Durante su discurso de juramentación este 16 de agosto, Día de la Restauración, el presidente Luis Abinader abordó la crisis en Haití, destacando la necesidad de mantener el compromiso internacional para garantizar la seguridad y estabilidad en el país vecino.
Abinader expresó su satisfacción por el reciente compromiso de la comunidad internacional de enviar fuerzas para asegurar la paz en Haití, lo cual podría facilitar la celebración de elecciones y un futuro más estable.
Sin embargo, el mandatario fue enfático en señalar que República Dominicana ha asumido una gran responsabilidad frente a la crisis haitiana y que no se le puede exigir más. “Ya hemos hecho demasiado”, aseveró, pidiendo que Haití no vuelva a caer en el olvido y que la comunidad internacional continúe involucrada en la resolución de los problemas que afectan a la nación vecina.
El discurso de Abinader, que marcó el inicio de su segundo mandato, estuvo centrado en la defensa de los valores democráticos y la estabilidad en la región. Su mensaje fue claro: la democracia debe ser respetada y protegida en todos los rincones del hemisferio, y la comunidad internacional tiene un papel crucial en asegurar que así sea.
Con estas declaraciones, Abinader reafirma su postura firme en asuntos de política exterior, mostrando a República Dominicana como un defensor de la democracia en la región y un actor clave en los esfuerzos por asegurar la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe.













