El US Open, el cuarto y último torneo de Grand Slam de la temporada, no solo destaca por su nivel competitivo en la cancha, sino también por su impacto económico en la ciudad de Nueva York.
Según un informe de la Cámara de Comercio de Nueva York, el gasto promedio por visitante se estima en alrededor de US$1,500, incluyendo alojamiento, comidas y entretenimiento, lo que inyecta más de US$600 millones a la economía local. Con más de 800,000 espectadores esperados durante las dos semanas del torneo de tenis, los negocios locales, incluidos hoteles, restaurantes y tiendas, experimentan un incremento en sus ventas.
La Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA) estima que este año el torneo generará más de US$800 millones en ingresos directos e indirectos, consolidando su rol como uno de los mayores impulsores económicos anuales de la ciudad. Estos ingresos provienen de varias fuentes, como ventas de entradas, derechos de transmisión y patrocinios.
Los derechos de transmisión, vendidos a más de 200 países, representan una parte de los ingresos del torneo, con más de US$400 millones generados solo en este rubro. ESPN, que posee los derechos exclusivos en Estados Unidos, destacó que hubo un incremento en la audiencia en comparación con años anteriores, lo que refleja el interés global en el evento. Este aumento en la audiencia también se traduce en mayores ingresos por publicidad, beneficiando tanto a ESPN como a la USTA.
En el ámbito de los patrocinios, el US Open sigue siendo una plataforma para las marcas globales. Empresas como Emirates, Rolex y JP Morgan han aumentado sus inversiones en el torneo, reconociendo el valor de estar asociados con un torneo que atrae la atención mundial. Un informe de la consultora Deloitte indica que Emirates utiliza el torneo para reforzar su presencia en el mercado estadounidense, uno de los más importantes para la aerolínea, con una inversión superior a los US$20 millones anuales.
Más allá de los ingresos inmediatos, la USTA destina parte de los fondos generados a programas de desarrollo de talentos y a iniciativas comunitarias que buscan expandir la base de jugadores y fomentar la inclusión en el deporte. Estos programas son indispensables para el futuro del tenis en el país, asegurando que el talento joven reciba el apoyo necesario para competir a nivel internacional.
Además, el US Open 2024 ofrecerá un récord de US$65 millones en premios, según cifras oficiales de la USTA. Los campeones en las categorías individuales, tanto masculina como femenina, recibirán US$4 millones cada uno, consolidándose como los premios más altos en los torneos de Grand Slam. Esto no solo destaca el éxito del torneo, sino también una dedicación a la igualdad y al reconocimiento del talento de los jugadores.













