La producción industrial brasileña retrocedió un 1.4% en julio con respecto a junio, cuando creció un 4.3%, en el que fue su mayor salto en cuatro años, informó este miércoles el Gobierno.
La disminución de la producción de las fábricas fue atribuido a la elevada base de comparación de junio, cuando el nivel volvió a ubicarse por encima del que tenía antes de la pandemia, según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
El resultado negativo en julio también fue atribuido a la fuerte caída de la producción de las industrias alimenticias, con un retroceso del 3.8%, como consecuencia de la histórica sequía que afecta a Brasil. La sequía también provocó una caída del 3.2% en la producción del sector de celulosa y papel.
Pese al resultado negativo de julio, la producción industrial brasileña acumuló un crecimiento del 3.2% en los primeros siete meses del año en comparación con el mismo período de 2023 y una expansión del 2.2% en los últimos doce meses hasta julio.
El ritmo anual de crecimiento de la producción mantuvo su tendencia al alza, tras haber sido del 1.2% en mayo y del 1.5% en junio.
Según datos divulgados la víspera por el Gobierno, la industria, con una expansión del 1.8%, fue uno de los principales responsables por el crecimiento del 1.4% que registró la economía brasileña en el segundo trimestre del año frente al primero.
El crecimiento trimestral por encima de lo esperado llevó al Gobierno a anunciar que elevará su proyección para el crecimiento del PIB este año desde el 2.5% hasta el 2.8%, una tasa prácticamente igual a la de 2022 y 2023 (2,9 %).













