A través de los años se han planteado distintas interrogantes sobre cuál es el “arma secreta” de los ejecutivos de élite y ellos lo han dicho una y otra vez, es la comunicación oral.
El día a día de un ejecutivo transcurre en un gran abanico de actividades que van desde reuniones, presentaciones, entrevistas, negociaciones hasta conversaciones uno a uno, pasando por lecturas de discursos, entrenamientos, etc., solo por nombrar algunas de ellas. En cada una de estas actividades, la voz es la herramienta clave para transmitir visiones, guiar a los equipos, construir y consolidar relaciones para lograr el objetivo final de todo ejecutivo, que no es otro que lograr rentabilidad a través de otros.
De acuerdo con el experto en comunicación Enrique Rodríguez “el 80% del tiempo de un ejecutivo se dedica a actividades relacionadas con la comunicación oral”, por otro lado, en un estudio realizado por la firma McKinsey, un ejecutivo promedio dedica más del 60% de su tiempo laboral a reuniones, y finalmente otro estudio, éste realizado por la Universidad de Harvard reveló que los ejecutivos pasan en promedio 23 horas a la semana en reuniones. Esto significa más de la mitad de la jornada laboral dedicada a interactuar verbalmente con clientes, socios y colaboradores.
Estos son apenas algunos datos que ponen en perspectiva el uso de la voz y la comunicación oral del ejecutivo de este tiempo, y aquí es importante destacar, que no es solo del sonido de su voz, sino de cómo se dice lo que se dice. El ritmo, la velocidad, la entonación, el volumen, la articulación, junto con el lenguaje corporal juegan un papel importante a la hora de cómo pueden conectar con los demás y lograr el cometido.
Muchos de los problemas organizacionales surgen por fallos en alguna de las etapas de la comunicación, siendo uno de los más frecuentes la falta de claridad del mensaje junto con la falta de una escucha activa de parte del interlocutor. La autora Isabel Allende dijo en una ocasión “la palabra es la herramienta más poderosa del ser humano”, queriendo resaltar la importancia de la oralidad en la construcción de un mensaje poderoso y que mueva a la acción. Y es aquí donde el ejecutivo tiene sus grandes retos.
Actualmente no es opcional para un alto ejecutivo ser “visible”, ahora parte de su trabajo está relacionado con ser el representante de la empresa y/o marca en actividades como entrevistas en radio, televisión o podcasts, ofrecer una conferencia, participar de un panel de expertos, congresos, convenciones, exposiciones, entre otras. En estos escenarios, la claridad del mensaje, el uso profesional de la voz y una conexión con los distintos públicos son partes inherentes a su hacer profesional.
El ritmo del mundo empresarial demanda que sus ejecutivos no solo sean buenos comunicadores, sino que dominen la comunicación oral en momentos de presión y crisis. Que puedan responder a preguntas difíciles, manejar objeciones, y lo más importante, inspirar confianza. La comunicación oral se extiende mucho más allá de las paredes de la oficina y como dice el experto en comunicación digital Gary Vaynerchuk, “la comunicación oral es el nuevo marketing”.
Finalmente, el inversionista norteamericano Warren Buffett dice que si solo tienes 1,000 dólares, la mejor inversión que puedes hacer es tomar clases de comunicación.
La comunicación oral es el “arma secreta” de los ejecutivos de hoy.






