Con una visión enfocada en la sostenibilidad y la creación de valor a largo plazo, la presidenta de la Asociación Europea de Mujeres (EWA, por sus siglas en inglés), Yulia Stark, destaca la importancia de que exista una mayor inversión en las empresas lideradas por mujeres.
“Invertir en mujeres no es solo una cuestión de equidad, es una decisión inteligente para el crecimiento económico”, aseguró, al destacar que, aunque queda camino por recorrer, las féminas están generando un impacto positivo en la economía global.
Stark, quien es una defensora del empoderamiento económico femenino, recuerda cómo al inicio de su carrera se sintió “sola” en un entorno dominado por hombres. “Cuando comencé mi carrera bancaria hace 20 años, era la única mujer en el equipo y también la más joven”.
Sin embargo, en la última década ha habido un cambio gracias a las iniciativas gubernamentales y privadas enfocadas en el empoderamiento económico femenino. “Ya se nota la diferencia en el crecimiento de la participación de las mujeres en cargos directivos”, afirmó.
Uno de los puntos clave que destaca es el creciente flujo de dinero hacia las fundadoras e inversionistas, lo que ha impulsado la participación femenina en la industria financiera. Aunque reconoce que queda mucho por hacer, el progreso es palpable. “Afortunadamente, debido a este impulso estamos viendo avances. Todavía no hemos alcanzado el nivel necesario en cuanto a empoderamiento económico e inclusión financiera”.
Invertir en mujeres
Según datos que compartió, las empresas dirigidas por mujeres generan un mayor retorno de inversión (ROI). “Las mujeres que reciben un dólar de inversión generan 97 centavos por cada dólar, mientras que los hombres generan solo 37 centavos”, explicó.
Además, estos negocios tienden a crear seis veces más empleos que las dirigidas por hombres, y sus compañías duran más, con un 10% más de valor en la etapa de salida.
Sin embargo, destaca un desafío importante: el sesgo inconsciente en la toma de decisiones de inversión. “Si una presentación es hecha por una voz femenina en lugar de una masculina, la misma idea recibirá un 30% menos de financiamiento”, afirmó Stark, añadiendo que este sesgo solo puede ser superado con más mujeres en roles de inversión y la neutralidad que ofrece la tecnología.
Tecnología
Para Stark, la tecnología ha sido un catalizador en la aceleración del empoderamiento femenino. Durante los últimos dos años y medio, la inteligencia artificial ha generado nuevas oportunidades para las mujeres, acortando la brecha de género en el acceso a financiamiento y recursos. “No creo que nos tome 100 años cerrar la brecha, pero los fundamentos aún están ahí. La tecnología es importante”, enfatizó.
Sin embargo, advierte que es necesario integrar más a las mujeres en el progreso tecnológico. “Si las mujeres no participan, si no integran la tecnología en sus negocios, la brecha solo crecerá en los próximos años”.
Además de la tecnología, el acceso a financiamiento es otro aspecto crucial para Stark. “Culturalmente, las mujeres no suelen construir sus redes alrededor del capital. Nos importa lo que damos, pero cuando se trata de dinero, no pedimos lo suficiente o no tenemos las redes adecuadas”, explicó. La líder de EWA subrayó la importancia de que las mujeres, especialmente en los negocios, comiencen temprano a construir ecosistemas financieros sólidos.
Enfoque sostenible
En su análisis del papel de las mujeres en los negocios, Stark señaló que, por naturaleza, tienden a ser más adversas al riesgo, lo que las lleva a tomar decisiones más cautelosas, pero sostenibles.
“Las mujeres piensan que el dinero de los inversionistas es como su propio dinero. Necesitan ser cautelosas. Por eso, creo más en una estrategia sostenible que en ser un ‘cowboy’ (vaquero) en una startup”, reflexionó.
El mundo empresarial, que favorece los riesgos y los ingresos rápidos, tiende a crecer más lentamente cuando es liderado por mujeres, pero los resultados a largo plazo son mejores, ya que “tienen entre un 9% y 10% mejores resultados en la etapa de salida que las dirigidas por hombres”.
Diversidad
Otro aspecto relevante que Stark subrayó es el impacto positivo de la diversidad en los negocios. “Se ha demostrado que cuando hay diversidad (hombres y mujeres, diferentes colores y religiones), esto añade innovación a los negocios. Y hay cifras que lo respaldan”, dijo.
Para ella, la colaboración entre hombres y mujeres en proyectos y empresas no solo fomenta la innovación, sino que también genera resultados más sostenibles. “Cuanto más participen las mujeres en los negocios, más naturalmente se nivelarán las cosas”.
Stark instó a las mujeres a pensar en grande, a colaborar y a aprovechar las oportunidades que brindan la tecnología y las redes de inversión. “Es crucial que las mujeres se den cuenta de que no necesitan hacerlo todo solas. Pueden apoyarse en otras mujeres, en asociaciones, y en herramientas tecnológicas para escalar sus negocios de manera sostenible”, afirmó.







