A pesar de que los representantes del sector empresarial insisten en que se incluya una modificación del derecho de cesantía en el proyecto de reforma al Código de Trabajo, la realidad es que no cuentan con ninguna propuesta específica de sustitución, además de que la mayoría de sus inquietudes sí se incluyeron en esa iniciativa que cursa en la Cámara de Diputados.
Si bien el sector patronal reitera que los costos laborales en República Dominicana están entre los más elevados de América Latina, también se destaca el hecho de que, con esas condiciones laborales, establecidas en la Ley 16-92, es que la economía local ha crecido en un promedio de 6% anual en las últimas tres décadas y se ha convertido en la séptima más grande de la región.
Esos y otros argumentos fueron presentados por expertos laborales en un encuentro para analizar la propuesta de reforma laboral, organizado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
En la apertura del foro, el rector de la PUCMM, sacerdote Secilio Espinal, dijo que esa casa de estudios se ha caracterizado por ser un espacio abierto al diálogo y la mediación sobre temas que son de interés para la sociedad, especialmente en el ámbito laboral.
Si bien los representantes del empresariado Laura Peña Izquierdo, de la Confederación Patronal Dominicana (Copardom), y César Dargán, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) reconocieron que la reforma laboral es importante, y que, incluso, acoge tres de los aspectos más discutidos durante los último 11 años de diálogo tripartito (lo relativo a los procedimientos judiciales en materia laboral y lo referente a flexibilidad de jornadas y horarios de trabajo), mantienen la posición de que la cesantía debe ser revisada “sin afectar derechos adquiridos”, aunque como un mecanismo de reducción de costos laborales.
A ese argumento, Rafael -Pepe- Abreu, representante de los trabajadores por el Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS), dijo que los empresarios no se pueden quejar, porque lograron dos de los tres temas que se discutieron.
En tanto, el doctor Manuel Ramón Herrera Carbuccia, juez de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), dijo que el derecho de cesantía no debe verse como un problema en el Código de Trabajo y que más bien se le debería prestar atención al Artículo 86, que establece penalidades con extensión en relación al no pago del preaviso y que sí representa un costo muy elevado para las empresas cuando no obtienen ganancia de causa en una demanda laboral.
No faltó el diálogo
El ministro de Trabajo, Luis Miguel de Camps, defendió la propuesta de reforma laboral, debido a que no solo implica mejoras en los procedimientos judiciales laborales, con la creación de la figura de la conciliación, sino que también implica la creación de derechos para las trabajadoras del hogar, regula el teletrabajo, flexibiliza los horarios y las jornadas laborales, incluye excepciones sobre la cuota de empleados extranjeros (80-20) y se adapta a la actualidad, luego de 32 años.
En cuanto a la falta de consenso sobre la cesantía, el funcionario coincidió con Pepe Abreu, en que no faltó diálogo, puesto que la Comisión Consultiva Tripartita (gobierno, empresarios y sindicatos) viene trabajando desde el año 2013, cuando fue creada por el entonces presidente Danilo Medina.
A eso se agrega, dijo, que durante esta gestión de gobierno, en los últimos dos años y seis meses, se realizaron más de 60 reuniones, donde fueron escuchadas y discutidas todas las propuestas y se logró consenso en más del 90%, lo cual se plasma en el proyecto de ley.
Sin embargo, no hubo acuerdo en lo referente a la cesantía y por eso se decidió dejar esa parte tal como está en el código vigente, es decir, sin variación.
Pero eso no debe ser una limitación para dejar de lado la reforma. “Una sociedad que se mantenga paralizada en sus normativas, es una sociedad que se le dificultará avanzar”, dijo el funcionario.
Se resistió a la idea de volver a la parálisis y perder la oportunidad de aprobar esta iniciativa que ha de garantizar la continuidad del desarrollo económico con la paz laboral que ha caracterizado al país desde que se aprobó el vigente Código de Trabajo en 1992.
Panel de expertos
En el foro también expusieron con algunas observaciones, pero dando su apoyo a la aprobación de la reforma laboral, el juez Herrera Carbuccia; y el presidente de la Asociación Dominicana de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Héctor Arias Bustamente.
Al término de las exposiciones se realizó un panel con los abogados expertos en derecho laboral Rafael Albuerquerque, exministro de Trabajo y exvicepresidente de la República; Tomás Hernández Metz, Rosalina Trueba y Javier A. Suárez A., con la moderación del director de la Escuela de Derecho de la PUCMM, Héctor Alies, quien destacó que la idea del foro fuer para que cada sector pudiera pronunciarse en un ambiente académica, impulsando un diálogo constructivo y crítico.
Paz laboral
Milton Ray Guevara, expresidente del Tribunal Constitucional, exministro de Trabajo y abogado experto en materia laboral, hizo un recuento sobre la forma en que se aprobó el Código de Trabajo que sustituyó el antiguo Código Trujillo de Trabajo, que databa del año 1951.
Agregó que desde que entró en vigencia esa normativa, en 1992, los sectores empresariales de República Dominicana han vivido un período de paz laboral, la cual ha permitido el crecimiento económico y sostenido que muestra el país.
Agregó que los empresarios dejarían perder una gran oportunidad de seguir avanzando, si impiden la aprobación de la reforma laboral por el hecho de que no se toque el derecho de cesantía. “No permitamos que el Código de Trabajo se quede estancado por la cesantía como ha ocurrido con el Código Penal, que está paralizado hace años solo por el tema de las tres causales del aborto”, dijo el veterano jurista.
“El acuerdo ya se logró. Si hay un punto de divergencia, dense un plazo de un año. Pero no se queden en el status quo. Creo que el país requiere de todos ustedes para que hagan aprobar ese acuerdo”, agregó.












