República Dominicana necesita hacer cambios estructurales en sus finanzas públicas antes de aumentar la carga fiscal. Así lo destacó Lenin Pacheco, especialista en reestructuración empresarial y microfinanzas, al asegurar que el país “requiere un rediseño de toda su estructura, no impositiva, sino financiera a nivel general”.
Al referirse al proyecto de Ley de Modernización Fiscal, propuesto por el presidente de la República, Luis Abinader, y retirado tras el rechazo de líderes gremiales y la sociedad, Pacheco precisó que estas transformaciones no se “logran de un año a otro, ni porque un grupo de legisladores levante o baje la mano”.
Pacheco subrayó la necesidad de revisar el gasto público para determinar cuánto se requiere realmente para que las instituciones y los servicios del Estado funcionen correctamente.
Recomendó evaluar el gasto “excesivo” en alquileres de las entidades gubernamentales. “No tiene sentido que el gobierno gaste RD$250 millones al año en alquilar un edificio en una avenida principal, cuando en la misma vía se encuentran espacios más grandes por RD$1 millón o RD$2 millones. Con tres años de ese alquiler, se podría generar un activo rentable para el Estado”.
El especialista llamó la atención sobre la importancia de una gestión eficiente de los activos públicos. “El Estado debe revisar su estructura y reducir su nómina entre un 10 % y un 15 %. Además, es fundamental que las instituciones públicas adopten horarios más flexibles para mejorar el tránsito y la productividad”.
Transformación
Para Pacheco, la solución no está en aplicar cambios apresurados, sino en diseñar un plan de transformación fiscal a 12 años, dividido en dos etapas: dos períodos (ocho años) para rediseñar el sistema y uno (cuatro años) para su implementación. “Es imprescindible integrar a todos los actores –informales, empresarios, hoteleros, comerciantes, médicos, entre otros– en un proceso educativo y colaborativo”, afirmó.
Asimismo, destacó la importancia de crear incentivos para los trabajadores informales. “En lugar de exigir un 25% de impuestos desde el inicio, se podría comenzar con una tasa del 5% durante los primeros años y aumentarla progresivamente para facilitar la integración al sistema”.
Pacheco, conocido como el “Médico de las empresas”, enfatizó que la resistencia al cambio es natural, pero un acompañamiento adecuado fomentaría la adopción de nuevas normativas. “Cuando los empresarios ven un retorno real de sus impuestos, el pago se vuelve más fluido”.
Por ello, exhortó a las autoridades a iniciar un proceso de consultas públicas que propicie un diálogo amplio y colaborativo entre el gobierno, los empresarios y la sociedad civil, para desarrollar una propuesta adaptada a la realidad nacional y a las necesidades del Estado.
“El diseño de una reforma fiscal no puede limitarse a la capital. Se debe escuchar a todos los sectores productivos del país”, destacó. Además, propuso crear comisiones legislativas distribuidas por el territorio nacional para recoger aportes y garantizar que las decisiones reflejen las necesidades reales de la población.
Pacheco señaló que la transformación fiscal no es un interruptor que se activa de un día para otro. “Requiere tiempo, visión y trabajo conjunto”.
Emprendedores
El asesor empresarial cuestionó el concepto de modernización fiscal propuesto por el gobierno, señalando que no refleja la realidad del ecosistema empresarial. “A los empresarios dominicanos les gusta pagar impuestos, pero el entorno que enfrentan los lleva a buscar maneras de evitar hacerlo”, afirmó.
Pacheco explicó que uno de los factores que desincentivan el pago de impuestos es el Código Laboral, que protege excesivamente al empleado, junto con servicios básicos ineficientes e irregulares.
“En el país, los pequeños negocios deben asumir servicios que no les corresponden. No solo pagan por electricidad, sino que también deben suplir la seguridad y operar en condiciones adversas”, comentó.
Señaló que una de las grandes dificultades que enfrentan los comerciantes es la disparidad en los costos según la ubicación. Puso como ejemplo un colmado de 100 metros: uno en Sabana Perdida, que paga RD$5,000 de energía eléctrica, y otro en Evaristo Morales, que paga RD$25,000.
El especialista advirtió que sobrecargar a los ciudadanos con múltiples impuestos podría provocar la fuga de profesionales y técnicos hacia el exterior en busca de mejores condiciones laborales y calidad de vida. “Es peligroso que decisiones económicas inadecuadas sigan empujando a nuestra gente a emigrar”, afirmó.
Pacheco también expresó preocupación por el impacto en las nuevas generaciones. “Los jóvenes de la generación Z prefieren emprender en el mundo digital o mantenerse en la informalidad, en lugar de enfrentarse a la burocracia del sistema formal”.
El especialista alertó sobre las posibles consecuencias económicas de mantener un enfoque “erróneo” en la reforma fiscal. “Si seguimos implementando reformas sin la participación de los actores clave, podríamos enfrentar un colapso económico en menos de un año”.
Reforma necesaria
Aunque los gremios y la sociedad civil celebraron el retiro del Proyecto de Ley de Modernización Fiscal del Congreso Nacional, es evidente la necesidad de llevar a cabo una reforma fiscal. No obstante, se está convocando a un consenso en el que todos los actores puedan presentar propuestas.
Una nota publicada en este medio destaca que, durante La Semanal en el Palacio Nacional, el presidente de la República, Luis Abinader, informó que no cuentan con una nueva propuesta. “Lo que anunciamos es que el Gobierno tendrá que hacer los ajustes de lugar, y estamos haciendo los ajustes de lugar”.













