La petrolera angloholandesa Shell registró un beneficio neto atribuido de US$15,166 millones (€13,991 millones) en los nueve primeros meses de 2024, lo que representa un retroceso del 19.7% en comparación con el resultado contabilizado en el mismo periodo de 2023 por la multinacional, que ha anunciado un nuevo plan de recompra de acciones de US$3,500 millones (€3,228 millones).
La compañía ha señalado que la caída de sus ingresos atribuibles en comparación con los primeros nueve meses de 2023 refleja los menores márgenes de refino, así como menores márgenes de comercialización y optimización de GNL, y precios más bajos de GNL y gas.
Asimismo, los resultados también incluyeron cargos y reversiones por deterioro neto, reclasificaciones del patrimonio, movimientos desfavorables relacionados con un desajuste contable debido a la contabilidad del valor razonable de los derivados de materias primas y cargos relacionados con redundancias y reestructuración.
Por otro lado, la petrolera indicó que en los nueve primeros meses del año su cifra de negocio alcanzó los US$222,222 millones (€205,009 millones), un 8.6% menos que un año antes, incluyendo una caída del 7.1% en el tercer trimestre, hasta US$72,462 millones (€66,849 millones).
De tal modo, entre julio y septiembre, Shell registró un beneficio neto atribuido de US$4,291 millones (€3,958 millones), cifra que representa un descenso del 39% en comparación con el resultado contabilizado en el tercer trimestre de 2023.
“Shell ha obtenido otro conjunto de sólidos resultados. Seguimos generando más valor con menos emisiones, al tiempo que mejoramos la resiliencia de nuestro balance”, destacó el consejero delegado de Shell, Wael Sawan.
El ejecutivo anunció que Shell llevará a cabo otro programa de recompra de acciones por importe de hasta US$3,500 millones (€3,228 millones) para los próximos tres meses, “lo que convierte a este en el duodécimo trimestre consecutivo en el que anunciamos recompras de acciones por US$3,000 millones o más”.













