El ministro de Agricultura, Limber Cruz, ha revelado que República Dominicana ya no importa papa, que es autosuficiente. Según el funcionario, lo único que se trae es la semilla desde Canadá y Holanda. ¿Qué dicen los datos?
Lo que sí se puede afirmar, que es lo que realmente establecen los datos, es que ha habido un aumento en la productividad del tubérculo, es decir, República Dominicana produce más papas por tarea que hace cuatro o cinco años, lo cual es muy positivo.
Ahora bien, viendo los datos de importación de papas en sus diferentes versiones, el país ha venido aumentando la importación de papas conforme pasan los años.
En el período 2020-2023 se importaron 75,101.3 quintales de papas por un valor total de US$22.7 millones.
“Ya no se importa papa; del tubérculo solamente importamos la semilla, de Holanda y Canadá. Somos autosuficientes en producción de papa, y para diciembre tendremos papa en las ensaladas de todas las mesas dominicanas”, según la afirmación del ministro en LA Semanal.
Los números indican que cada año, en este período, la importación del tubérculo sólo ha ido en aumento, al pasar de 14,922 quintales, por valor de US$6.9 millones, en 2020, a 25,716 quintales, igual a US$13.9 millones, en 2023, según el Departamento de Economía del Ministerio de Agricultura.
En términos globales, cuando se suman las diferentes partidas de papas, en las que se incluyen las que se importan congeladas y preparadas para las cadenas de comida rápida, el valor llega a US$195.9 millones.
En términos globales, entre 2016 y 2019 se produjeron 7.7 millones de quintales de papas en una superficie de 190,557 tareas cultivadas en este período.
En los cuatro años siguientes fueron 8.3 millones en 176,898 tareas, es decir, más en menos tierra. La productividad promedio anual aumentó en 4.2%, según la data disponibles. Si algo positivo ha sucedido en los últimos cuatro años es que, por un lado, aumentó la productividad y, por el otro, aumentó la demanda interna.
Esto se explica en que si hay una mayor importancia es porque, a pesar del aumento de la producción, fue necesario aumentar la importancia del tubérculo en sus diferentes tipos.
La buena nueva en todo esto es que el representante de la (FAO) en el país, Rodrigo Castañeda, destacó los avances significativos en la reducción de los niveles de subalimentación.






