[dropcap]L[/dropcap]a Tesorería de la Seguridad Social (TSS) acaba de publicar su informe estadístico correspondiente al cierre de septiembre de 2016, lo cual permite hacer un levantamiento casi exacto de la cantidad de empresas formales y de los trabajadores que emplean.
El informe a septiembre también permite medir la gestión del presidente Danilo Medina en cuanto a generación de empleos formales, toda vez que se puede comparar la cantidad de trabajadores cotizantes a la seguridad social en septiembre de 2012 con septiembre de 2016.
Para sus cuatro años de gestión, el presidente Medina se propuso la generación de por lo menos 400,000 empleos formales, una meta que no le fue difícil alcanzar. Incluso, la superó.
De acuerdo con las estadísticas de la TSS, a septiembre de 2012 en el país se registraban 1 millón 836,142 empleados cotizantes a la seguridad social, es decir, empleados formales, mientras que para igual mes de este año suman 1 millón 848,043 trabajadores.
Durante los cuatro años en los que Medina ha estado al frente del Gobierno los sectores privado y público en su conjunto crearon 461,901 nuevos empleos, para un promedio anual de 115,475. Lo bueno de eso es que se cumplió con creces la meta del Presidente. Lo no tan bueno es que por lo menos el 28% de esos nuevos empleos se crearon en entidades del Estado, por lo que no fueron fruto del crecimiento y la dinamización de la economía y los sectores económicos del país.
Pero de todas formas es positivo, ya que la cantidad de nuevos empleos ha sido en gran medida el resultado de un aumento de la formalidad de nuevas empresas.
En los últimos cuatro años la cantidad de empresas formales pasó de 49,820 en septiembre 2012 a 73,979 en igual mes de 2016. Esto indica que en cuatro años se crearon 24,159 nuevas unidades productivas (empresas) para un promedio anual de 6,040. Si dividiéramos esa cantidad entre los 365 días del año se tiene que en el último cuatrienio el ritmo de creación de nuevas empresas formales fue a razón de 16 cada día. Nada mal para un país pequeño.
Pero hay otros indicadores positivos que se desprenden del informe de la TSS. Por ejemplo, hace cuatro años el salario promedio cotizable implicaba que los hombres tenían mejor remuneración que las mujeres. En la actualidad no es así. Las mujeres han superado a los hombres en cuanto a los niveles de remuneración (sueldos).
De todas formas, las mujeres siguen siendo minoría en cuanto a la cantidad total de empleados, a razón de 44.3 mujeres a 55.7 de hombres. Eso indica que aparentemente los hombres están siendo más utilizados para labores poco calificadas, que requieren más fuerza física que académica y por eso son más en cantidad, pero ganan menos, pues los mejores salarios se pagan en posiciones que exigen mayor calificación, donde aparentemente las mujeres están escalando.
En cuanto a los bajos salarios, las estadísticas de la TSS indican que para septiembre de 2012 el 53.6% de los trabajadores devengaba salarios por debajo de los RD$10,000 mensuales. En tanto que cuatro años más tarde, esa proporción ha bajado a un 41.9%.
Esa reducción porcentual no se debe a una menor cantidad de empleados con ese nivel de salarios, pues en realidad pasaron de 743,301 a 774,858 los empleados con menos de RD$10,000 mensuales en estos cuatro años pasados.
Lo que ocurre es que la mayor cantidad de nuevos empleos se ha generado en los rangos de salarios mayores a ese monto, algo impulsado también por los ajustes que se han aplicado en atención al mandato del Código de Trabajo, pues hoy día el sueldo mínimo más alto, entre las tres escalas existentes, ronda los RD$12,000 mensuales.
En resumidas cuentas, se puede considerar como elemento positivo el hecho de que el ritmo de creación de empleos formales en el país es poco mayor a los 100,000 puestos anuales. Lo negativo es que esa cantidad se torna insuficiente, pues la demografía indica que se necesitan por lo menos 200,000 nuevos empleos cada año para satisfacer la demanda del país. Por eso, falta mucho por hacer…












