En la conmemoración del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Cuello Uterino, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, siglas en inglés) ha presentado una herramienta basada en inteligencia artificial (IA) que promete revolucionar la detección de precánceres y cánceres cervicales, especialmente en entornos de bajos recursos.
Este sistema, desarrollado por científicos de la IARC en colaboración con ingenieros de NSV Incorporated de Estados Unidos, analiza con precisión imágenes del cuello uterino tomadas durante citas de detección de cáncer cervical.
Esta tecnología se someterá a pruebas de validación de campo en Zimbabwe, lo cual es esencial para evaluar su efectividad en la práctica clínica. Según científicos de la IARC, esta herramienta podría cerrar brechas en la equidad de acceso a la salud, facilitando el diagnóstico temprano en regiones donde los recursos son limitados.
La entidad establece que a pesar de los avances en vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) y las pruebas de detección, persiste la necesidad de herramientas complementarias para examinar rápidamente a mujeres que resultan positivas en estas pruebas. El nuevo sistema de IA busca cubrir este vacío para mejorar los programas de detección.
El cáncer de cuello uterino, causado principalmente por infecciones persistentes con tipos de alto riesgo de VPH, afecta a miles de mujeres cada año. Se estima que en 2022 más de 660,000 mujeres fueron diagnosticadas con esta enfermedad y cerca de 350,000 fallecieron.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) busca revertir esta tendencia con su Iniciativa para la Eliminación del Cáncer de Cuello Uterino, lanzada en 2020.
La iniciativa establece objetivos conocidos como 90-70-90 para 2030: vacunar al 90% de las niñas contra el VPH antes de los 15 años, realizar pruebas de detección al 70% de las mujeres a los 35 y 45 años, y garantizar tratamiento para el 90% de las mujeres con lesiones precancerosas o cáncer invasivo. Estas medidas buscan reducir la tasa de incidencia a menos de 4 casos por cada 100,000 mujeres anualmente para 2100.
En tanto, la vacunación sigue siendo esencial en esta estrategia. Estudios de la IARC han demostrado que una sola dosis de la vacuna contra el VPH ofrece protección efectiva contra infecciones persistentes incluso 15 años después de su administración. Esto podría generar ahorros para los sistemas de salud, permitiendo ampliar la cobertura de vacunación y detección.
Así también, el diagnóstico temprano es crucial. Las pruebas de detección de VPH, cada vez más adoptadas globalmente, ofrecen un valor predictivo negativo cercano al 100% y pueden realizarse en muestras auto recolectadas, simplificando su aplicación. Aun así, la nueva herramienta de IA se presenta como un complemento para mejorar los resultados en entornos menos favorecidos.
Con iniciativas como estas, los expertos esperan acelerar el cumplimiento de los objetivos globales pautados por la OMS para el 2030 y garantizar que la eliminación del cáncer de cuello uterino sea una realidad accesible para todas las mujeres, independientemente de su lugar de residencia.













