En el contexto del Global Risks Report 2025, del Foro Económico Mundial, lanzado el pasado 15 de enero, el riesgo climático continua como una amenaza prioritaria para los próximos diez años, especialmente para regiones vulnerables como América Latina y el Caribe. Este artículo pretende resumir la importancia de comprender cómo el riesgo climático impacta la continuidad de negocios, el equilibrio ecológico y el bienestar social, destacando ejemplos relevantes y proponiendo acciones empresariales claves para la continuidad de los negocios.
Riesgo climático: una realidad inminente
El cambio climático no es un desafío futuro, es una condición del presente y sus efectos adversos son evidentes a nivel global, por lo tanto, nuestros negocios e interacciones socioeconómicas deben prever este escenario. Según el citado reporte del Foro Económico Mundial (WEF), las principales amenazas relacionadas con el clima incluyen:
- Eventos extremos como huracanes, tormentas y sequías.
- Incremento del nivel del mar, con consecuencias directas para las zonas costeras.
- Pérdida de biodiversidad y degradación ambiental.
- Impacto en la seguridad alimentaria debido a patrones climáticos erráticos, entre otros.
En la República Dominicana, estos riesgos se agravan debido a su condición insular, nuestro contexto socioeconómico, y la dependencia de sectores particularmente “vulnerables”, como el turismo y la agricultura.
Escasez de recursos naturales y garantía de suministro
La creciente escasez de recursos naturales representa un riesgo directo para la continuidad de negocios, especialmente en sectores que dependen de insumos clave como el agua, la madera y los minerales. En el contexto dominicano, esta problemática se refleja en la sobreexplotación de acuíferos y la degradación de suelos, lo que amenaza la capacidad de producir bienes y servicios esenciales. Las empresas deben adoptar estrategias de economía circular, invertir en tecnologías de eficiencia hídrica y fortalecer la colaboración intersectorial para garantizar un suministro sostenible de recursos críticos.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la República Dominicana, a través del Proyecto Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (NAP), ha desarrollado proyecciones de escenarios climáticos para el país. Estas proyecciones indican un aumento en la temperatura media anual y cambios en los patrones de precipitación, lo que podría intensificar eventos climáticos extremos como sequías e inundaciones. Estos cambios representan desafíos significativos para sectores clave como la agricultura, los recursos hídricos y la biodiversidad.
Beneficios de la Acción Climática Empresarial
Las empresas que integran estrategias de adaptación y mitigación no solo protegen su operatividad, sino que también obtienen ventajas competitivas:
- Reducción de costos operativos a largo plazo.
- Mejora en la percepción pública y la fidelidad del cliente.
- Acceso a financiamiento sostenible mediante bonos verdes.
- Incremento en la eficiencia de los recursos.
Impacto en la Continuidad de Negocios
Todos los sectores económicos dependen de recursos naturales como los hídricos, energéticos y mineros, todos cruciales para el desarrollo sostenible. El riesgo climático amenaza directamente la operatividad de las empresas. En el sector privado dominicano, las interrupciones relacionadas con desastres naturales pueden traducirse en:
- Pérdida de infraestructura y activos, por ejemplo, producto de inundaciones y/o eventos hidrometereológicos
- Interrupciones en la cadena de suministro por escasez de recursos o por tensiones geopolíticas
- Aumento de costos operativos y primas de seguros producto del alto riesgo climático/ambiental, y la alta vulnerabilidad antes citados
- Deterioro de la reputación corporativa si las empresas no abordan adecuadamente los impactos climáticos.
En el marco del noveno Congreso Internacional de Prevención y Gestión de Riesgos Laborales, organizado por la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACISRD), se destacó que las empresas que incorporan la sostenibilidad como eje estratégico tienen mayores posibilidades de resiliencia frente a desastres, así como mejor posicionamiento marcario e incremento de rentabilidad.
Ejemplos de continuidad y adaptación empresarial
- Diseñar planes de continuidad de negocios y/o plan de gestión integral de riesgos: basados en diagnósticos de vulnerabilidad climática, conocer materialidad de la empresa, análisis de la cadena de suministro y potencial afectación, definiendo acciones claves en corto, mediano y largo plazo.
- Promover la transición energética: avanzar hacia una matriz energética más limpia, promoviendo el uso de energías renovables, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar los impactos del cambio climático, haciéndonos más independientes a la importación de combustibles fósiles e incrementando nuestra seguridad energética.
- Fortalecer la resiliencia de las comunidades vulnerables: apoyar a las comunidades más vulnerables, especialmente en áreas propensas a desastres causados por fenómenos naturales, con estrategias de adaptación al cambio climático. De las comunidades vienen insumos, colaboradores, servicios, entre otros.
- Fomentar la educación y la conciencia climática: importancia de aumentar la conciencia pública sobre los riesgos del cambio climático, educando tanto a los líderes como a la ciudadanía en general sobre los impactos del cambio climático y las soluciones disponibles para reducir estos riesgos, a través de programas de sensibilización y capacitación.
- Incorporar certificaciones internacionales como las de AENOR para estandarizar buenas prácticas.
- Fortalecer alianzas público-privadas para garantizar recursos y capacidad de respuesta.
- Capacitar a las empresas en resiliencia climática, utilizando metodologías internacionalmente reconocidas.
Beneficios de la Acción Climática Empresarial
Las empresas que integran estrategias de adaptación y mitigación no solo protegen su operatividad, sino que también obtienen ventajas competitivas:
- Reducción de costos operativos a largo plazo.
- Mejora en la percepción pública y la fidelidad del cliente.
- Acceso a financiamiento sostenible mediante bonos verdes.
- Incremento en la eficiencia de los recursos.
No hay tiempo que perder, innovación y acción por el clima
El riesgo climático es un reto que ninguna empresa puede ignorar. En la República Dominicana, la integración de estrategias resilientes es crucial no solo para garantizar la continuidad de negocios, sino también para promover un verdadero desarrollo sostenible. La acción debe ser inmediata y decidida, porque el futuro del planeta y la sostenibilidad de las economías dependen de ello.
Estas acciones se centran en la prevención, adaptación y sensibilización en relación con los riesgos climáticos y la construcción de un futuro más sostenible.









