En un reciente estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se destaca que la emisión de patentes es uno de los indicadores más importantes para medir el nivel de innovación en una economía. Las patentes son un tipo de derecho de propiedad que protege procesos o productos únicos durante un tiempo determinado. Este tipo de protección depende de la fortaleza de las instituciones de cada país.
Estudios realizados por Daron Acemoğlu, Simon Johnson y James S. Robinson, últimos ganadores del Premio Nobel de Economía, explican que el desarrollo institucional en un país está relacionado con su historia. Por ejemplo, en lugares donde los europeos enfrentan altos riesgos de mortalidad durante la colonización, no lograron establecer instituciones sólidas. En su lugar, crearon instituciones extractivas que han afectado el desarrollo económico a largo plazo.
Tener instituciones fuertes que protejan los derechos de propiedad fomenta la inversión en investigación y desarrollo, lo que resulta en más productos y servicios innovadores de acuerdo al estudio titulado “Innovación para un crecimiento económico más rápido en el Caribe: ¿Ya llegamos a ese punto?”.
En el caso de la República Dominicana, la institución que vela por la protección de los derechos de autor es la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (Onapi), en donde según sus datos, durante el 2024 se registraron 273 solicitudes de patentes en el país, de las cuales el 82.05% (224) corresponden a patentes de invención, mientras que las internacionales representaron el 89% del total, destacando una mayor actividad extranjera en este ámbito, lo que quiere decir que los extranjeros certifican más patentes en el país que los propios dominicanos.
Los ingresos alcanzaron RD$9,434,095, impulsados principalmente por las tasas complementarias, que representaron el 66.84% del total recaudado. El último trimestre del año fue el más activo, con 82 solicitudes y RD$3,035,720 en ingresos, teniendo un “crecimiento sostenido” en la innovación, aunque con baja participación nacional, que apenas alcanzó el 11% de las solicitudes.
De acuerdo con el BID, existe una conexión positiva entre el ingreso per cápita de un país y la cantidad de patentes registradas por sus residentes. En el Caribe, considera, las empresas grandes tienen más probabilidades de solicitar patentes, y este número creció significativamente entre 2014 y 2020. Además, los negocios liderados por mujeres han registrado una mayor proporción de patentes en comparación con los liderados por hombres.
A pesar de este crecimiento, según las estadísticas del informe, el porcentaje de empresas con equipos dedicados exclusivamente a la innovación disminuyó en el mismo periodo. Esto podría explicarse por cambios en la definición de “equipos de innovación” o por los efectos de la pandemia de covid-19, que afectaron la percepción de los beneficios de innovar.
Obstáculos para innovar
Según el BID las empresas en el Caribe enfrentan varios retos para innovar entre los que se encuentran:
- Falta de personal capacitado: Muchas empresas no encuentran trabajadores con las habilidades necesarias.
- Costos altos: Financiar proyectos innovadores puede ser demasiado costoso.
- Pequeños mercados: Algunas empresas consideran que los mercados locales no son lo suficientemente grandes para justificar los costos de innovar.
Cómo los gobiernos pueden apoyar la innovación
Los gobiernos tienen un papel clave en crear un entorno favorable para la innovación. Algunas medidas que recomienda el informe incluyen:
- Mejorar la educación: Colaborar con empresas y escuelas para preparar mejor a los estudiantes con habilidades específicas.
- Financiamiento: Ofrecer apoyo económico en etapas clave, como el financiamiento inicial para emprendedores.
- Digitalización: Hacer más eficientes los servicios públicos, como el registro de empresas o el pago de impuestos.
- Acceso a crédito: Crear sistemas que faciliten el acceso a financiamiento para pequeñas y medianas empresas.













