América Latina y el Caribe enfrentan el riesgo de caer en una “tercera década perdida” si no se toman medidas urgentes para fortalecer el crecimiento económico y superar los problemas estructurales que aquejan a la región. Así lo advirtió José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), quien llamó a gobiernos y al sector privado a implementar políticas de desarrollo productivo que impulsen sectores estratégicos y promuevan un futuro más productivo, inclusivo y sostenible.
Salazar-Xirinachs destacó que la región ya ha tenido dos décadas perdidas: la primera en los años 80, cuando el crecimiento promedio anual del PIB fue del 2%, y una segunda entre 2014 y 2023, con un crecimiento de apenas 0.9% anual. Afirmó que no se puede permitir una tercera década perdida, resaltando la urgencia de retomar “la senda del crecimiento” con políticas que apuesten por la transformación productiva.
El funcionario identificó, durante su intervención en el “Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2025: ¿Cómo retomar la senda de crecimiento?”, tres grandes trampas que limitan el desarrollo de la región: la baja capacidad para crecer, la alta desigualdad con débil cohesión social, y las bajas capacidades institucionales y de gobernanza.
Para revertir esta tendencia, Salazar-Xirinachs enfatizó la importancia de implementar políticas de desarrollo productivo con apuestas sectoriales estratégicas identificando y potenciando sectores dinamizadores del crecimiento, con una visión colaborativa entre los sectores público, privado y académico.
“Las políticas que proponemos no son industriales al estilo tradicional, ni se basan en subsidios o aranceles. Se trata de una nueva visión que prioriza la gobernanza colaborativa para definir estrategias de crecimiento y competitividad”, explicó el secretario.
También reconoció los desafíos coyunturales que enfrentará la región en 2025, como las disrupciones tecnológicas, climáticas y geopolíticas, así como las políticas comerciales de la administración del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Aun así, insistió en que los problemas estructurales, como la baja capacidad para transformar y modernizar las economías, requieren atención inmediata. “Más allá de los temas coyunturales, la región mantiene problemas estructurales que limitan su crecimiento y desarrollo”, señaló.










