El índice de precios al consumidor (IPC) en Chile subió un 1.1% en enero y marcó un 4.9% de alza a nivel interanual, resultados levemente por sobre las expectativas del mercado, en el que destacaron el aumento de los precios de vivienda y servicios básicos, así como de equipamiento y mantención del hogar, informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
“Once de las trece divisiones que conforman la canasta del IPC aportaron incidencias positivas en la variación mensual del índice, y dos presentaron incidencias negativas”, detalló el organismo.
En la división de vivienda y servicios básicos, destacó el aumento de precios en la electricidad (10.8%) y los gastos comunes (4.8%); en tanto, los artefactos eléctricos para el hogar (4.0%), los muebles y otros artículos (2.9%) marcaron el alza en la división de equipamiento y mantención.
En cuanto a los alimentos, la carne de vacuno marcó un aumento del 3.5% mensual en sus precios, y los vinos un 8.3%.
Dentro de las divisiones que fueron a la baja, destacaron seguros y servicios financieros, con descensos en una de sus dos clases.
El Banco Central de Chile resolvió a finales de enero mantener la tasa de interés referencial en el 5.0% y no implementar un recorte, pausando el proceso iniciado en julio de 2023.
Chile se recuperó más rápido de lo esperado tras la pandemia, con un aumento histórico del PIB del 11.7% en 2021, pero en 2022 se comenzó a ralentizar y cerró con un crecimiento del 2.4%. En 2024, se estima que el PIB del país sudamericano cerraría con alza del 2.5%, aunque la cifra definitiva será entregada por el Banco Central en marzo próximo.
Con la inflación contenida en torno al 5.0%, el gran reto de Chile para este año es volver a crecer porque, aunque evitó la recesión en 2023, cerró con un crecimiento nulo.













