El presidente Luis Abinader presentó en LA Semanal una serie de acciones y proyectos que procuran fortalecer la transparencia del Estado y la lucha contra la corrupción. Sin embargo, aunque positivas, se trata de acciones, cuyos resultados deben ser luego fiscalizados por el ente Estatal que tiene la función constitucional para esos fines: La Cámara de Cuentas.
Fue, precisamente, en la gestión del presidente Abinader (octubre de 2020) cuando, tras un discurso de descrédito a los miembros de la Cámara de Cuentas de entonces, una jueza cometió el error histórico de autorizar al Ministerio Público a allanar las instalaciones de ese órgano. Algo nunca visto, completamente ilegal y de consecuencias funestas, pues derramó un balde de descrédito sobre esa institución que aun la mantiene en condición inoperante y de resultados poco respetados.
Es responsabilidad del mandatario, con el poder partidario que tiene, recuperar la Cámara de Cuentas











