La mayoría de los hogares en las zonas urbanas de República Dominicana accede a servicios esenciales como energía eléctrica y recolección de basura, pero persisten desafíos en la cobertura de agua potable, internet fijo y de estaciones de bomberos.
El informe “Centros poblados: Infraestructura y servicios básicos”, de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), publicado en marzo y basado en el levantamiento cartográfico realizado entre 2018 y 2022, permite visibilizar la distribución desigual de los servicios básicos, con posibles implicaciones para las políticas públicas de inversión, desarrollo urbano y planificación territorial.
Aunque la cobertura de energía eléctrica es prácticamente universal entre 96.19% y 99.61% y el servicio de recolección de basura supera el 85% en todas las provincias, otros servicios presentan rezagos.
Entre ellos está el acceso al agua potable, la cual varía entre 48.76% y 94.34%, con solo cinco provincias que superan el 90%. Esta brecha obliga a muchas comunidades a depender de fuentes alternas o soluciones privadas, lo que incrementa los costos para los hogares y limita la expansión de industrias que requieren acceso seguro al recurso hídrico.
La conectividad es otro de los servicios limitados con solo una cobertura de internet fijo de alcance máximo de 71.71%, pero cae por debajo del 30% en algunas provincias como Elías Piña e Independencia. Esta desigualdad afecta directamente la competitividad digital de las zonas menos conectadas, en un contexto donde la economía digital y el teletrabajo demandan infraestructura estable.
Asimismo, está la carencia de infraestructura de emergencia. El 64.12% de las zonas urbanas carece de estaciones de bomberos, lo que podría elevar el riesgo asegurado y aumentar la vulnerabilidad de inversiones inmobiliarias e industriales. Además, un 19.34% de las zonas no cuenta con centros de seguridad pública, lo que limita el entorno para negocios y proyectos de desarrollo local.
A la vez, en el sector salud, un 6.87% de las zonas urbanas no tienen centros de atención primaria y más del 70% solo dispone de uno a tres centros. También, el 1.53% carece de instalaciones educativas, y el 52.93% tiene entre uno y tres centros. Estas limitaciones no solo afectan la calidad de vida, sino también la disponibilidad de capital humano capacitado, un factor para atraer inversión en sectores productivos.
El análisis resalta que, de las 32 provincias del país, apenas 15 superan el 80% de integración de servicios básicos. En las que se pueden destacar el Distrito Nacional, Santiago, Santo Domingo y Hermanas Mirabal. Las provincias que presentan coberturas más bajas son Elías Piña, Pedernales, Independencia y Bahoruco.










