El déficit comercial de Estados Unidos se redujo un 55.5% hasta los US$61,600 millones en abril, una caída provocada principalmente por la baja significativa en las importaciones en respuesta a los gravámenes globales impuestos por el presidente, Donald Trump, y su guerra arancelaria con China.
Estos datos muestran una reducción de US$76,700 millones respecto de los US$138,300 millones de marzo, según un informe publicado este jueves por el Buró de Análisis Económico (BEA).
En el cuarto mes del año las importaciones cayeron un 16.3% hasta los US$351,000 millones, lo que significa US$68,400 millones menos que el dato de marzo, un cambio notable después del crecimiento del 4.4% reportado ese mes.
Entre las reducciones más agudas se incluyen la importaciones de bienes de consumo, los teléfonos inteligentes y otros artículos del hogar, los suministros y materiales industriales, los vehículos y partes.
Por otro lado, entre los sectores donde aumentaron las importaciones se incluyen los servicios y los viajes.
Mientras, las exportaciones estadounidenses crecieron 3% hasta los US$289,400 millones, un aumento de US$8,300 millones frente a marzo, impulsado por el crecimiento en los sectores de suministros y materiales industriales, las piezas metálicas acabadas y los bienes de capital.
Con China, con quien EE.UU. pactó una tregua temporal en la guerra arancelaria producto de las políticas de la Administración Trump, el déficit comercial fue de US$19,700 millones, un indicador que disminuyó con relación a los US$24,800 del mes anterior.
La balanza también cayó frente a la Unión Europea, en la que el déficit fue US$17,900 millones, una disminución respecto a los US$47,600 millones registrados en marzo.
Con el vecino México, el déficit se redujo hasta los US$13,500 millones, una caída que también se constató en la relación comercial con Canadá, con una reducción de US$2,600 millones.
Los datos actualizados del déficit comercial de EE.UU. se dan a conocer mientras la mayor economía del mundo sufre vaivenes, reflejados en la incertidumbre en los mercados debido a la guerra arancelaria de Trump con sus socios comerciales.
Todo esto enmarcado en amenazas crecientes de recesión y una contracción revisada del 0,2 % del producto interno bruto (PIB) en el primer trimestre de 2025, el primer registro negativo trimestral en tres años.













