El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPYD) recomendó, en su reciente estudio sobre la estructura del empleo en la zona fronteriza, fortalecer el tejido productivo en las provincias fronterizas, destacando que casi la mitad de la población activa en estas áreas se dedica al trabajo por cuenta propia, con un 47% de los ocupados, una cifra significativamente mayor que en el resto del país.
El informe detalla que, en contraste con el resto de la nación, donde el empleo privado es el principal motor (43.4%), seguido por los trabajadores independientes (38%), la dinámica en la zona fronteriza muestra una marcada dependencia de la autogestión laboral. Los empleados del Estado representan el segundo grupo más numeroso en estas provincias con un 22.5%, mientras que el sector privado formal apenas emplea al 24.8% de la fuerza laboral.
Ante este panorama, el Mepyd subraya, en su estudio “Estructura del Empleo en la Zona Fronteriza de la República Dominicana“, la importancia de implementar medidas concretas para fomentar el desarrollo económico local. Entre las recomendaciones clave del estudio se encuentra el apoyo decidido a los emprendimientos y la creación de pequeñas y medianas empresas (pymes) en la región. Para lograrlo, propone facilitar el acceso a fuentes de financiamiento, brindar asistencia técnica especializada y desarrollar programas de incubación empresarial que impulsen la innovación y la competitividad de los negocios fronterizos.
Además, exhorta a invertir en infraestructura básica, como carreteras, energía y telecomunicaciones, para mejorar la conectividad y facilitar el acceso a mercados y servicios en la zona fronteriza. El Estado desempeña un rol muy relevante como empleador en esta zona, donde prácticamente uno de cada cuatro ocupados trabaja en el sector público, a diferencia del resto del país, donde solo el 13.5% de los ocupados trabaja en el Estado. También el trabajo familiar no remunerado tiene una mayor presencia relativa en la zona fronteriza.
“Se deben incentivar inversiones en sectores clave como la manufactura, la infraestructura y el turismo para diversificar la economía y generar empleo de mayor calidad en la zona fronteriza”, enfatiza el documento oficial.
El estudio del Mepyd señala que la agropecuaria y el comercio son los principales empleadores, independientemente del grupo de edad. Las personas de 60 o más años tienden a emplearse mayormente en la agropecuaria, el comercio, la enseñanza y el transporte. A su vez, los jóvenes se ubican principalmente en la agropecuaria, el comercio, otros servicios y la construcción.
En tanto, las dos principales fuentes de empleo en la zona rural de la zona fronteriza son la agropecuaria y otros servicios. Aunque la agropecuaria también predomina como fuente principal de empleo para las personas ocupadas que habitan en la zona urbana, las fuentes de empleo son más diversificadas en esta última, donde también es relevante el empleo generado en el comercio, otros servicios, enseñanza y administración pública.
De acuerdo con el Censo Nacional de Población 2022, la zona fronteriza tiene una población de 531,362 personas, lo que representa el 4.94 % de las 10,760,028 personas que conformaban la población total de la República Dominicana en 2022. Las provincias más pobladas de la zona fronteriza son Montecristi y Bahoruco, con poblaciones superiores a las 100,000 personas, mientras que la menos habitada es Pedernales, con 34,375 habitantes. Las restantes provincias tienen una población que oscila entre 60,000 y 75,000 personas.












