El jefe del Departamento de Política Monetaria del Banco Central, Joel González, al analizar el comportamiento de la economía global, considera curioso lo que sucede ahora con los bonos de Estados Unidos en este escenario de incertidumbre, ya que antes, cuando había momentos como los que vive ahora el mercado, estos instrumentos fungían como un refugio de valor.
“Cuando el mundo andaba convulso, los inversionistas tomaban sus capitales y los invertían en lo que se percibía como un instrumento de inversión cero riesgos, que era un bono del Tesoro de Estados Unidos, y esa entrada masiva de capitales, que se veía antes, provocaba que las tasas de interés de largo plazo bajaran y que también el dólar se apreciara con el ingreso de capitales extranjeros.
González tuvo una presentación en el Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA) y el Seminario Latinoamericano de Contadores y Auditores (Seletca), titulado “Del riesgo a la resiliencia: estrategias clave para la evolución financiera y la auditoría moderna”, organizado por la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA).
Describe que lo que sucede ahora es todo lo contrario, pues las tasas de interés de largo plazo están subiendo, a pesar de que la Reserva Federal ha mantenido estable los tipos de corto plazo. Sobre el porqué están subiendo, González considera que se debe a las preocupaciones de que, por la insostenibilidad fiscal en Estados Unidos, se ponga en entredicho la capacidad de solventar o hacer rollover (reenganche) de esa deuda que se está venciendo.
“Esto nos puede dar a nosotros una idea de que lo que está sucediendo es que inversionistas importantes están sacando dinero de Estados Unidos, llevándoselo a otros mercados, como es el caso de Europa que está teniendo un desempeño económico positivo. Está el caso de Japón, es el principal tenedor de los bonos estadounidenses, y que vendió con los anuncios de los aranceles vendió parte de sus tendencias”, explicó.
Al referirse al oro, destaca que se mantiene como un refugio de valor y se ha observado un incremento importante ante una alta demanda que ha llevado los precios a ubicarse en un nivel histórico de US$3,300 la onza.
El otro elemento de riesgo que considera importante es el precio del petróleo sobre todo para economías importadoras como las de República Dominicana. Indica que, aunque se ha mantenido bastante acotado, identifica una ligera tendencia a la baja, ubicándose recientemente en US$68 por barril. Entiende que su tendencia a la baja podría estar relacionada con una menor demanda por un lento crecimiento de la economía, mientras al mismo tiempo hay un aumento en la producción petrolera.
Refiere que hay muchos elementos de riesgo asociados, principalmente, a los conflictos en Medio Oriente. De hecho, revela, en el Banco Central y en también en organismos internacionales han hecho ejercicios que muestran que el precio del petróleo pudiera tener un incremento significativo si Irán tomara la decisión de bloquear el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 30% del petróleo mundial.













